[themoneytizer id=»17425-1″] La Universidad de Chester y la empresa PowerHouse Energy han obtenido combustible de hidrógeno bajo en carbono y a bajo costo y electricidad a partir de residuos plásticos no reciclables.
Obtienen un biofertilizante a partir de residuos de cultivo de tomate y energía solar
[themoneytizer id=»17425-1″] Los investigadores han demostrado que mediante esta técnica, denominada biosolarización, el cultivo del tomate presenta unas condiciones de producción y calidad similares a los tratados con fertilizantes químicos convencionales, y a la vez, un control de plagas efectivo y sostenible.
Los plásticos biodegradables también son tóxicos para organismos acuáticos
[themoneytizer id=»17425-1″] Investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Alcalá revelan que uno de los tipos de los plásticos biodegradables más utilizado hoy en día como alternativa a los tradicionales libera nanopartículas que ejercen efectos tóxicos sobre organismos de ecosistemas acuáticos.
