La iniciativa investigará tecnologías para valorizar paneles fotovoltaicos, placas electrónicas y otros residuos industriales con el objetivo de reforzar la circularidad y reducir la dependencia de materias primas estratégicas.
Un nuevo proyecto de I+D buscará desarrollar una cadena de valor circular para la recuperación de materias primas fundamentales y estratégicas presentes en residuos complejos, con el objetivo de mejorar el aprovechamiento de recursos de alto valor y fortalecer la autonomía industrial europea.
La iniciativa, denominada SERVET (Investigación de nuevos procesos de economía circular al servicio de la soberanía estratégica), está financiada por el Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) y cuenta con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la convocatoria Misiones 2025. El proyecto está liderado por Tradebe Environmental Services y reúne a empresas, centros tecnológicos y entidades de investigación especializadas en reciclaje, valorización de materiales y tecnologías avanzadas.
El proyecto abordará la valorización de distintas corrientes de residuos posconsumo e industriales, entre ellas paneles fotovoltaicos e híbridos al final de su vida útil, placas de circuito impreso (PCB), fracciones metálicas de origen industrial y otros residuos sólidos complejos. A partir de estos materiales se desarrollarán procesos para recuperar materias primas críticas como cobre, silicio, tántalo y niobio, además de otros metales de elevado valor económico, como plata y estaño.
Para ello, SERVET combinará tecnologías avanzadas de pretratamiento y separación automatizada con procesos innovadores de extracción y purificación selectiva. El proyecto también incorporará sistemas de monitorización en línea basados en visión artificial, imagen hiperespectral, espectroscopía y algoritmos de inteligencia artificial, con el fin de mejorar la identificación y clasificación de materiales recuperables y aumentar la eficiencia de los procesos de reciclaje.
Uno de los objetivos de la iniciativa es que las materias primas recuperadas puedan reincorporarse a nuevas aplicaciones industriales de alto valor añadido, como la fabricación de nuevos paneles solares o tintas conductoras funcionales. De este modo, el proyecto pretende contribuir tanto a la reducción de la dependencia europea de materias primas importadas como a la disminución del impacto ambiental asociado a la extracción de recursos naturales.
Entre las entidades participantes se encuentra el centro tecnológico Gaiker, que desarrollará soluciones para la identificación, caracterización y separación automatizada de residuos complejos mediante tecnologías ópticas avanzadas e inteligencia artificial. Asimismo, investigará nuevos pretratamientos y métodos físicos, químicos y termomecánicos para optimizar la recuperación de silicio de grado solar y otros materiales estratégicos, además de evaluar la escalabilidad y viabilidad técnica de las soluciones desarrolladas.
La creciente demanda de materias primas críticas por parte de sectores como las energías renovables, la electrónica, la automoción o la digitalización ha situado la valorización de residuos complejos como una de las prioridades de la economía circular europea. En este contexto, SERVET busca demostrar nuevas soluciones tecnológicas que permitan transformar estos residuos en una fuente alternativa de materiales estratégicos, reforzando la resiliencia de las cadenas de suministro y avanzando hacia un modelo productivo más circular.








