Este trabajo desarrollado por el IATA-CSIC propone un enfoque innovador para contribuir a la bioeconomía circular a través de nuevos envases que permitan valorizar residuos agrícolas y marinos y reducir el uso de plásticos convencionales.
La transición a los plásticos biodegradables necesitará instalaciones de compostaje adecuadas
Un estudio revela los beneficios de cambiar los plásticos convencionales por alternativas biodegradables, como la reducción de residuos y la contaminación, pero advierte de que sin un tratamiento adecuado al final de su vida útil, los bioplásticos pueden llegar a duplicar las emisiones de gases de efecto invernadero.
