Además de conseguir unas instalaciones energéticamente más eficientes, esta mejora permitirá también reducir los olores que genera el parque tecnológico.
Farolas alimentadas por excrementos de perro
Lograr que los residuos animales y humanos dejen de ser un problema y se conviertan en una fuente de energía no es nada nuevo, los excrementos animales se han utilizado como combustible desde el neolítico. Ahora un proyecto piloto demuestra que la caca de perro puede utilizarse para el alumbrado público.
