Una investigación revela que las microfibras planas son más frecuentes y viajan más lejos en la atmósfera inferior.

microplásticos
Los microplásticos son elementos de plástico de un tamaño menor de 5 mm. Foto: Florida Sea Grant (cc)

La corriente en chorro puede transportar microplásticos de tamaño micrométrico a través de océanos y continentes, y la forma de estas micropartículas de plástico desempeña un papel crucial en la distancia que recorren.

Los microplásticos atmosféricos provienen de diversas fuentes, desde neumáticos triturados y polvo de la carretera hasta botellas de refresco que flotan en el océano. Si el plástico se desintegra o se tritura, puede volverse lo suficientemente pequeño como para ser transportado por el viento.

Una colaboración de la Universidad de Cornell, en EE.UU., ha desarrollado un modelo para simular el transporte atmosférico de fibras microplásticas y demuestra que las fibras planas viajan más lejos en la baja atmósfera, y son más frecuentes, que las fibras esféricas. Estudios anteriores asumían que todas estas fibras eran esféricas.

La modelización puede ayudar a los científicos a determinar las fuentes de estos residuos omnipresentes, lo que podría servir de base a las políticas para reducirlos. El trabajo del grupo se ha publicado en Nature Geoscience.

Al tratar las fibras planas como si tuvieran forma esférica o cilíndrica, los estudios anteriores habían sobrestimado su tasa de deposición. Al tener en cuenta la forma plana de las fibras, éstas pasan en la atmósfera un 450% más de tiempo del calculado anteriormente y, por tanto, recorren distancias más largas.

Además, la modelización sugiere que el océano puede desempeñar un papel más importante en la emisión de aerosoles microplásticos directamente a la atmósfera de lo que se sabía hasta ahora, según Qi Li, profesor adjunto del Departamento de Ingeniería Civil y Medioambiental de Cornell y autor principal del artículo.

«Ahora podemos atribuir con mayor precisión las fuentes de las partículas microplásticas que acabarán transportándose al aire», afirma Li. «Si se sabe de dónde proceden, se pueden elaborar mejores planes de gestión y políticas o normativas para reducir los residuos plásticos. Esto también podría tener implicaciones para cualquier partícula pesada que se transporte en la baja atmósfera, como el polvo y el polen».

 

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *