Piden que la futura reforma del real decreto de envases obligue a implantar sistemas efectivos de retorno, lavado y reutilización para evitar que los vasos reutilizables se conviertan en productos de un solo uso.

La Alianza Residuo Cero y la plataforma #LeydeResiduosYA han solicitado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que la próxima modificación del Real Decreto de envases y residuos de envases incorpore una regulación más precisa sobre los sistemas de reutilización de vasos en festivales, conciertos y otros eventos multitudinarios.
Las entidades, que agrupan a más de 130 organizaciones sociales, ambientales, vecinales y de consumidores, consideran que la normativa vigente deja un margen de interpretación que permite comercializar vasos etiquetados como reutilizables sin que formen parte de un circuito efectivo de devolución, lavado y nueva puesta en circulación.
La petición coincide con el proceso de adaptación de la normativa española al Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases, cuya aplicación general está prevista a partir del 12 de agosto de 2026 y que introduce nuevos requisitos para los sistemas de reutilización.
La Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, sitúa la prevención y la reutilización en los primeros niveles de la jerarquía de gestión de residuos. En este marco, el Real Decreto 1055/2022 establece que, desde julio de 2023, los organizadores de eventos festivos, culturales y deportivos deben ofrecer alternativas a los vasos y envases de un solo uso, además de garantizar el acceso a agua potable no envasada.
La norma contempla el empleo de vasos reutilizables, que deben cumplir los requisitos establecidos en la norma UNE-EN 13429:2005, y prevé la devolución de los importes cobrados como depósito cuando estos se utilicen para garantizar la recuperación de los recipientes.
Sin embargo, las organizaciones ambientales sostienen que la regulación actual no define con suficiente claridad las condiciones que deben cumplir estos sistemas para garantizar una reutilización efectiva, lo que, según la organización, favorece que en algunos eventos los vasos acaben convirtiéndose en un producto de consumo más, sin regresar al circuito de reutilización.
Adaptación al nuevo reglamento europeo
El nuevo Reglamento europeo sobre envases y residuos de envases refuerza el papel de la reutilización dentro de las políticas de economía circular e incorpora obligaciones relacionadas con la recogida de los envases, los sistemas de retorno, el reacondicionamiento mediante limpieza o lavado y la trazabilidad de los ciclos de reutilización.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha anunciado que trabaja en una revisión del real decreto estatal con el objetivo de adaptar el marco jurídico español a la nueva normativa comunitaria y desarrollar aquellos aspectos que requieren regulación nacional.
En este contexto, la Alianza Residuo Cero considera que la reforma debería precisar los requisitos que deben cumplir los vasos reutilizables utilizados en festivales y otros eventos para poder ser considerados como tales.
Propuestas para el nuevo real decreto
Entre las medidas planteadas por la organización figuran la definición legal de un sistema efectivo de reutilización, la obligación de disponer de puntos de devolución accesibles durante todo el evento, la información clara sobre el carácter retornable de los depósitos cobrados a los asistentes y la implantación de sistemas de trazabilidad que permitan conocer cuántos vasos se ponen en circulación, cuántos se recuperan y cuántos vuelven a utilizarse.
Asimismo, la entidad propone reforzar los mecanismos de inspección y control, vincular las ayudas y autorizaciones públicas al uso de sistemas reales de reutilización y establecer criterios homogéneos que eviten situaciones de competencia desleal entre operadores.
Según la Alianza Residuo Cero, la revisión del marco normativo ofrece la oportunidad de clarificar las condiciones que deben cumplir los envases reutilizables para contribuir de forma efectiva a los objetivos de prevención de residuos y economía circular.







