El Reglamento sobre envases y residuos de envases (PPWR) comienza a aplicarse en la UE con el objetivo de reducir la generación de residuos, impulsar el reciclaje y reforzar el mercado de materias primas secundarias.

El Reglamento sobre envases y residuos de envases (PPWR) comienza a aplicarse desde este 12 de agosto en toda la Unión Europea. La nueva normativa establece un marco armonizado para los envases y sus residuos en el mercado único y fija una hoja de ruta para avanzar hacia una mayor circularidad del sector, reducir la dependencia de materias primas vírgenes y reforzar el uso de materiales reciclados.
Entre las primeras medidas que entran en aplicación destaca la restricción de determinadas sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en los envases destinados al contacto con alimentos. Desde hoy, los envases alimentarios que contengan PFAS por encima de los límites establecidos no podrán comercializarse en la UE.
Los PFAS, conocidos como «sustancias químicas eternas» por su elevada persistencia, se han utilizado en distintos tipos de envases alimentarios por sus propiedades para repeler el agua y las grasas. Entre las aplicaciones habituales figuran los recipientes para comida para llevar, envoltorios de comida rápida, bolsas para palomitas de microondas, papel para productos de panadería y cajas de pizza.
La Comisión Europea señala que la limitación busca reducir la exposición de las personas a estas sustancias y su liberación al medio ambiente, contribuyendo a mejorar la seguridad de los envases destinados al contacto alimentario.
Un marco común para todo el ciclo de vida del envase
El PPWR sustituye buena parte de los requisitos nacionales fragmentados por un conjunto común de normas europeas aplicables al conjunto del ciclo de vida de los envases. La Comisión considera que esta armonización aportará mayor seguridad jurídica y eficiencia a las empresas que operan en distintos mercados de la UE, además de favorecer la inversión y la innovación en soluciones de envases circulares.
El Reglamento también armoniza determinadas definiciones, entre ellas las relativas a los fabricantes y productores sujetos a las obligaciones de responsabilidad ampliada del productor. Asimismo, establece nuevos requisitos de marcado e información que permitirán identificar a los fabricantes o importadores de los envases y facilitar su contacto cuando sea necesario.
«El nuevo Reglamento sobre envases y residuos de envases es una inversión en el futuro de Europa: ayudará a reducir los residuos, aumentar el reciclaje, hacer que los envases en contacto con los alimentos sean más seguros para los consumidores al limitar sustancias nocivas como los PFAS y reducir nuestra dependencia de materias primas vírgenes», ha señalado la comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall.
Aplicación progresiva hasta 2030
Aunque el PPWR comienza a aplicarse ahora, sus distintas obligaciones entrarán en vigor de manera progresiva. A partir de 2028 está previsto que se aplique un sistema armonizado de etiquetado de los envases en toda la UE para facilitar su correcta separación y mejorar la eficiencia de los flujos de reciclaje y compostaje.
La mayor parte de las obligaciones será aplicable a partir de 2030. Entre ellas figuran medidas destinadas a reducir la generación de residuos de envases, como nuevos límites al espacio vacío, objetivos de reutilización y restricciones para determinados formatos de plástico de un solo uso de muy pequeño tamaño utilizados en establecimientos hoteleros y de restauración.
El Reglamento contempla asimismo medidas para impulsar la circularidad, entre ellas la incorporación obligatoria de plástico reciclado en nuevos envases de plástico y el requisito de que todos los envases sean reciclables.
La Comisión Europea trabaja actualmente en el desarrollo de la legislación secundaria necesaria para concretar la aplicación de estas disposiciones y asegura que pretende hacerlo minimizando las cargas administrativas para los operadores.
Menos residuos y mayor uso de materias primas secundarias
El PPWR responde al incremento previsto de los residuos de envases en la UE. Según la Comisión, sin nuevas medidas, estos residuos podrían aumentar un 19 % hasta 2030, mientras que los residuos de envases de plástico podrían crecer hasta un 46 %.
El objetivo de la normativa es mantener los materiales en uso durante más tiempo, aumentar la recuperación y utilización de materias primas secundarias dentro de la UE y reducir la presión asociada a la extracción de recursos y la generación de residuos.
La Comisión Europea también prevé que las nuevas reglas contribuyan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, el consumo de agua y los costes ambientales asociados al sector del envase, al tiempo que refuerzan la seguridad del suministro de materias primas para la industria europea.
El Reglamento entró en vigor en febrero de 2025 y establece una aplicación escalonada de sus disposiciones desde el 12 de agosto de 2026. Para facilitar una aplicación homogénea en los Estados miembros, la Comisión ha publicado directrices y preguntas frecuentes sobre el PPWR. Las orientaciones publicadas en marzo de 2026 incluyen, además, información práctica sobre la aplicación de las nuevas restricciones a los PFAS para empresas, autoridades nacionales y otros agentes implicados.







