FEAD, Plastics Recyclers Europe y Recycling Europe piden a la Comisión Europea que el futuro acto de ejecución establezca una preferencia por los reciclados europeos y refuerce los controles sobre las importaciones de terceros países.

Escamas de plástico reciclado

Las principales organizaciones europeas de gestión y reciclaje de residuos han reclamado a la Comisión Europea que la aplicación de los objetivos obligatorios de contenido reciclado para los envases de plástico previstos en el Reglamento europeo sobre envases y residuos de envases (PPWR) incorpore una clara preferencia por los materiales reciclados producidos en Europa.

En una declaración conjunta, FEAD, Plastics Recyclers Europe (PRE) y Recycling Europe advierten de la situación que atraviesa actualmente la industria europea del reciclaje de plásticos, marcada por el cierre de instalaciones, la caída de la demanda, la competencia internacional y el aumento de las importaciones de materiales comercializados como reciclados cuyo contenido reciclado, según las organizaciones, no siempre puede verificarse de forma efectiva.

El PPWR establece en su artículo 7 objetivos obligatorios de contenido reciclado para los envases de plástico a partir de 2030. Además, contempla el desarrollo de mecanismos para garantizar condiciones equivalentes entre los recicladores europeos y los operadores de terceros países. El acto de ejecución que deberá concretar estas disposiciones está previsto para el cuarto trimestre de 2026.

Las entidades firmantes consideran que este futuro marco debe incorporar un enfoque de «Made in Europe» para garantizar que los objetivos de contenido reciclado contribuyan también al mantenimiento y desarrollo de la capacidad industrial europea.

Preferencia para los reciclados procedentes de residuos recogidos y tratados en Europa

La primera de las propuestas plantea que los envases producidos o llenados dentro de la Unión Europea cumplan los objetivos de contenido reciclado mediante plásticos procedentes de residuos posconsumo recogidos y reciclados en Europa, incluyendo la UE, la Asociación Europea de Libre Comercio y Reino Unido.

Según las organizaciones, este planteamiento permitiría generar una demanda estable para las materias primas secundarias producidas en el continente y reforzar las inversiones en capacidad de reciclaje.

La declaración también plantea la necesidad de establecer medidas de equivalencia o mirror measures para los envases fabricados y llenados fuera de la UE que posteriormente se comercialicen en el mercado comunitario.

Verificación de países e instalaciones de reciclaje

Para estos materiales, las organizaciones proponen un sistema de control basado en dos niveles. En primer lugar, la Comisión Europea debería evaluar si los países de origen de los materiales reciclados aplican condiciones equivalentes a las europeas en materia de gestión ambientalmente adecuada de los residuos y políticas de economía circular.

En segundo lugar, las instalaciones de reciclaje situadas en los países autorizados deberían someterse a procesos específicos de certificación. La declaración propone que únicamente puedan computar para los objetivos de contenido reciclado aquellos materiales procedentes de plantas certificadas por terceros independientes y capaces de demostrar el cumplimiento de requisitos equivalentes en materia ambiental, operativa y de trazabilidad.

Las organizaciones consideran además necesario reforzar la vigilancia del mercado y los mecanismos de control sobre los envases importados. El futuro acto de ejecución debería establecer procedimientos armonizados de verificación y garantizar la trazabilidad del residuo plástico posconsumo y del material reciclado a lo largo de toda la cadena de valor.

Entre las posibles herramientas planteadas figura la implantación de sistemas de cadena de custodia, junto con requisitos documentales y verificaciones independientes.

Demanda para sostener la capacidad europea

El sector sostiene que los objetivos de contenido reciclado del PPWR solo podrán cumplir sus objetivos ambientales e industriales si generan una demanda efectiva de plásticos reciclados de alta calidad producidos en Europa o bajo estándares equivalentes.

La declaración conjunta vincula esta cuestión con la competitividad de la industria europea, la autonomía en el suministro de materias primas secundarias y la necesidad de mantener las inversiones en nuevas capacidades de reciclaje.

El documento concluye que el diseño del futuro mecanismo de aplicación será determinante para preservar la integridad de los objetivos de contenido reciclado y evitar desequilibrios competitivos entre los materiales producidos en Europa y las importaciones procedentes de terceros países.

La posición está respaldada por FEAD, asociación que representa a la cadena europea de gestión de residuos; Plastics Recyclers Europe, que agrupa a la industria del reciclaje de plásticos, y Recycling Europe, organización representativa de distintos sectores del reciclaje en Europa.

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