Investigadores de Virginia Tech desarrollan una vía de valorización química para convertir uno de los plásticos más difíciles de reciclar en polialfaolefinas, un componente empleado en aceites para motores y otros lubricantes industriales.

Nuevo proceso de reciclaje químico de residuos de PVC
Tuberías de PVC. Foto de Sergei Starostin en Pexels

Investigadores del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (Virginia Tech), en EE.UU., han desarrollado un método para transformar residuos de policloruro de vinilo (PVC) en polialfaolefinas, compuestos utilizados como base en lubricantes de alto rendimiento, entre ellos determinados aceites para motores. El trabajo, publicado en la revista Nature, plantea una nueva vía de valorización para uno de los plásticos que presenta mayores dificultades en los procesos convencionales de reciclaje.

El equipo, liderado por el químico e ingeniero químico Guoliang “Greg” Liu, propone aprovechar las características químicas del PVC para convertir este residuo en un producto de mayor valor añadido. La investigación busca abordar simultáneamente dos retos: mejorar las opciones de gestión de los residuos de PVC y reducir la dependencia de materias primas convencionales en la producción de lubricantes industriales.

El PVC se utiliza ampliamente en aplicaciones como tuberías, perfiles para ventanas, tarjetas y numerosos productos de construcción. Sin embargo, su reciclaje resulta especialmente complejo debido a la presencia de cloro en su composición y a la diversidad de aditivos empleados en función de cada aplicación. Estas características dificultan su tratamiento y limitan las posibilidades de reciclaje mecánico, por lo que una parte significativa de estos residuos acaba en vertederos.

De residuo plástico a componente para lubricantes

El procedimiento desarrollado por los investigadores parte de residuos de PVC similar al empleado en productos de uso cotidiano. El material se introduce en un disolvente junto con tricloruro de aluminio y alfaolefinas y se somete posteriormente a un proceso de calentamiento durante varias horas.

Como resultado, el equipo obtiene un aceite de elevada viscosidad con propiedades adecuadas para su utilización como lubricante. Según los investigadores, el producto obtenido pertenece a la familia de las polialfaolefinas, materiales empleados en formulaciones lubricantes de alto rendimiento.

La investigación se enmarca en el campo del reciclaje químico y la valorización de residuos, donde el objetivo no es recuperar el polímero original, sino transformarlo mediante reacciones químicas en nuevas sustancias con aplicaciones industriales.

“Se ha demostrado la viabilidad de utilizar residuos plásticos para fabricar lubricantes de alto rendimiento”, señala Liu, quien considera que esta vía podría responder a la creciente demanda de productos industriales con un menor impacto ambiental.

Cambio de enfoque durante la investigación

El proyecto surgió a partir de investigaciones previas del grupo centradas en la transformación de otros residuos plásticos en compuestos utilizados como tensioactivos, presentes, entre otros productos, en detergentes y jabones.

En esta ocasión, los investigadores decidieron estudiar las posibilidades del PVC. Los primeros experimentos se centraron en sustituir químicamente los átomos de cloro presentes en la estructura del polímero para obtener nuevos materiales.

Sin embargo, los resultados iniciales generaron productos blandos y viscosos que no ofrecían las propiedades buscadas. El cambio de estrategia llegó cuando el equipo optó por continuar fragmentando las cadenas poliméricas y analizar las características de las moléculas obtenidas.

Este proceso permitió identificar una posible aplicación diferente: en lugar de intentar regenerar un nuevo plástico, los compuestos resultantes podían emplearse como base para la producción de lubricantes.

Colaboración para evaluar las propiedades del producto

Para analizar el comportamiento del material obtenido, el equipo contó con la colaboración de investigadores de otras instituciones. Las muestras fueron evaluadas en Texas A&M University para determinar sus propiedades como lubricantes, mientras que investigadores del California Institute of Technology (Caltech) participaron en el análisis computacional de los procesos químicos implicados.

El estudio también incluyó un análisis económico y de producción orientado a evaluar las posibilidades de trasladar el proceso a una escala mayor.

Los próximos trabajos se centrarán en mejorar la sostenibilidad del procedimiento y estudiar las condiciones necesarias para su posible escalado industrial.

Nuevas vías para los residuos complejos

El desarrollo representa un ejemplo de las posibilidades de la valorización química para aquellos flujos de residuos plásticos que presentan mayores dificultades para su reciclaje convencional. En lugar de reincorporar el PVC al mercado en forma de un nuevo material plástico, la tecnología plantea su transformación en un producto químico con una aplicación industrial distinta.

No obstante, los resultados corresponden todavía a una fase de investigación y será necesario evaluar aspectos como la eficiencia energética, el consumo de reactivos, la gestión de los subproductos y la viabilidad económica antes de una eventual aplicación a escala industrial.

La conversión de residuos plásticos en productos de alto valor añadido se perfila como una de las líneas de investigación para ampliar las opciones de gestión de materiales complejos. En el caso del PVC, cuya composición supone un desafío adicional para las tecnologías de reciclaje, el desarrollo de nuevas rutas de valorización podría contribuir a diversificar las alternativas disponibles para evitar su eliminación y aprovechar parte de su contenido material en nuevos procesos industriales.

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