La propuesta de la Comisión Europea para limitar los destinos de determinados residuos no peligrosos excluye a grandes mercados asiáticos como India, Malasia y Tailandia, lo que podría alterar los flujos internacionales de metales reciclados y las cadenas de suministro circulares.

El sector del reciclaje, alerta ante las tensiones comerciales globales
Planta de reciclaje de metales. Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

La federación internacional de industrias del reciclaje (BIR) ha advertido de que el proyecto de acto delegado de la Comisión Europea sobre los países no pertenecientes a la OCDE autorizados a recibir determinados residuos no peligrosos procedentes de la Unión Europea podría provocar importantes alteraciones en los mercados internacionales del reciclaje.

Publicado el pasado 18 de septiembre, el borrador excluye a varios destinos asiáticos relevantes, entre ellos India, Malasia y Tailandia, de las autorizaciones para recibir residuos de metales férricos y no férricos destinados a operaciones de valorización.

Según BIR, limitar las exportaciones no garantizaría que Europa dispusiera de la demanda o de la capacidad de procesamiento necesarias para absorber los materiales y volúmenes afectados. La organización advierte de que esta situación podría provocar una caída de los precios de los materiales reciclados, reducir los incentivos para su recogida y dificultar las inversiones necesarias para asegurar el suministro futuro.

Desajustes entre la oferta y la capacidad de procesamiento europea

BIR recuerda que los metales conservan sus propiedades intrínsecas a través de sucesivos ciclos de reciclaje. En este contexto, el comercio internacional permite conectar las distintas calidades de estos materiales con las instalaciones y los mercados capaces de mantenerlos en uso productivo.

La cuestión resulta especialmente relevante en el caso del aluminio. La organización recuerda que, a principios de este año, ya trasladó a la Comisión Europea su posición durante la consulta sobre la disponibilidad de chatarra de aluminio en la UE. En aquella respuesta, BIR sostuvo que Europa genera más aluminio reciclado del que sus instalaciones nacionales pueden absorber técnicamente. La federación considera que este desajuste también resulta fundamental para valorar la propuesta actual.

Restricciones basadas en evidencias

Aunque reconoce el objetivo de la Comisión Europea de garantizar una gestión ambientalmente adecuada de los residuos, BIR sostiene que cualquier restricción debe ser proporcionada, estar respaldada por pruebas sólidas y desarrollarse mediante una interlocución efectiva con las industrias del reciclaje, las asociaciones y los gobiernos afectados, especialmente en los países no pertenecientes a la OCDE.

La consulta pública sobre el proyecto permanece abierta hasta el 16 de octubre de 2026. Ante este plazo, la organización insta a sus miembros, asociaciones sectoriales, empresas y gobiernos pertinentes a presentar correcciones basadas en datos, pruebas y casos prácticos que permitan evaluar si las autorizaciones propuestas para cada país y flujo de residuos son adecuadas.

En este sentido, BIR está preparando una respuesta conjunta del sector y ha manifestado su disposición a colaborar con la Comisión Europea, las misiones diplomáticas y las autoridades competentes.

El objetivo, según la organización, es contribuir a un marco legislativo que proteja el medio ambiente y, al mismo tiempo, preserve el reciclaje responsable, la resiliencia de las cadenas de suministro y el comercio libre y justo de materiales reciclados.

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *