El nuevo Reglamento sobre vehículos al final de su vida útil establece objetivos obligatorios de plástico reciclado, refuerza la responsabilidad ampliada del productor y endurece los requisitos de recogida, trazabilidad y recuperación de materiales.

El gobierno aprueba el nuevo RD de vehículos al final de su vida útil
Foto: Pixabay

El nuevo Reglamento sobre vehículos al final de su vida útil entra en vigor con el objetivo de impulsar la circularidad del sector europeo de la automoción y mejorar la recuperación y reutilización de materiales y componentes procedentes de los vehículos fuera de uso. La normativa revisa el marco existente sobre diseño, fabricación, recogida y tratamiento de los vehículos al final de su vida útil.

Entre sus principales objetivos se encuentran mejorar la eficiencia en el uso de los recursos, aumentar la recuperación de materiales de valor y reducir el impacto ambiental de los vehículos a lo largo de todo su ciclo de vida. La Comisión Europea considera además que el nuevo marco contribuirá a garantizar un suministro más estable de materias primas secundarias y a reducir la dependencia europea de recursos vírgenes importados.

El Reglamento fomenta un diseño de los vehículos que facilite las operaciones de desmontaje, reutilización, reciclaje y valorización, así como una mayor disponibilidad de información sobre la retirada y sustitución de componentes tanto durante la vida útil del vehículo como en su fase final.

Según la Comisión, estas medidas permitirán a las industrias de la automoción y del reciclaje recuperar componentes y materiales de mayor calidad de manera más eficiente.

Objetivos de contenido reciclado

Uno de los principales elementos de la nueva normativa son los requisitos sobre el contenido de materiales reciclados en los vehículos nuevos. El Reglamento establece objetivos obligatorios para el plástico reciclado, que deberá alcanzar al menos el 15% a partir de 2032 y el 25% desde 2036.

Además, la Comisión Europea establecerá objetivos de contenido reciclado para acero y aluminio, que deberán comenzar a aplicarse a partir de 2033.

La Comisión considera que estos requisitos constituyen un paso importante para consolidar un mercado europeo de materias primas secundarias. La creación de una demanda estable de materiales reciclados pretende aportar mayor seguridad a fabricantes e inversores y favorecer nuevas inversiones en capacidad de reciclaje.

El objetivo es mantener durante más tiempo los materiales dentro de la economía europea, reforzar la resiliencia de la industria y reducir la dependencia de materias primas vírgenes procedentes de terceros países.

Más control sobre los vehículos al final de su vida útil

El nuevo Reglamento también introduce medidas para mejorar la recogida y trazabilidad de los vehículos que llegan al final de su vida útil. Se refuerzan los requisitos de seguimiento y los mecanismos de control, al tiempo que se establecen criterios más claros para diferenciar entre un vehículo usado y un vehículo fuera de uso.

La normativa incorpora asimismo nuevas medidas destinadas a aumentar la recuperación de materias primas críticas presentes en los vehículos, especialmente aluminio, cobre y tierras raras, con el objetivo de facilitar su reutilización y reciclaje dentro de la UE.

Otra de las disposiciones relevantes afecta a la exportación de vehículos. A partir de mediados de 2031, solo podrán exportarse fuera de la UE los vehículos que sean aptos para circular, una medida destinada a evitar que vehículos que han llegado al final de su vida útil sean enviados a terceros países bajo la consideración de vehículos de segunda mano.

Responsabilidad ampliada del productor

El Reglamento refuerza también la responsabilidad ampliada del productor (RAP), de modo que los fabricantes deberán contribuir a financiar los costes asociados a la recogida y tratamiento de los vehículos al final de su vida útil.

La Comisión considera que hacer responsables a los productores de la fase final del ciclo de vida de los vehículos generará incentivos para desarrollar diseños más sostenibles y contribuirá a garantizar una financiación adecuada de los sistemas de recogida, desmontaje y reciclaje.

El nuevo marco refuerza además la cooperación entre fabricantes y operadores de gestión de residuos y amplía su ámbito de aplicación a nuevas categorías de vehículos, entre ellas camiones, autobuses y motocicletas.

Sustitución del marco normativo anterior

El Reglamento sobre vehículos al final de su vida útil moderniza el marco europeo vigente y sustituye las disposiciones establecidas por la Directiva 2000/53/CE, relativa a los vehículos al final de su vida útil, y la Directiva 2005/64/CE, sobre la homologación de vehículos de motor en relación con su reutilización, reciclabilidad y valorización.

La Comisión Europea considera que la nueva normativa supone un avance hacia un sector de la automoción más resiliente, sostenible y competitivo, al mantener durante más tiempo los materiales y componentes recuperados dentro de la economía europea.

«El nuevo Reglamento sobre vehículos al final de su vida útil establece un nuevo estándar europeo sobre cómo deben diseñarse, producirse y recuperarse los vehículos. Se trata de algo más que reciclaje: consiste en garantizar materiales críticos y hacer que nuestro sector de la automoción sea verdaderamente circular», señaló Jessika Roswall, comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva.

Por su parte, Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo para la Prosperidad y la Estrategia Industrial, destacó que la normativa contribuirá a reducir la dependencia de proveedores externos, reforzar la seguridad económica de Europa y mantener recursos estratégicos dentro de la UE.

El nuevo Reglamento se enmarca así en la estrategia europea para avanzar hacia una mayor independencia en materia de recursos, reforzar la competitividad industrial y aumentar la eficiencia en el uso de materiales a lo largo de todo el ciclo de vida de los vehículos.

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