Cerca del 97% de estos metales críticos importados por la Unión Europea procedieron de solo tres países: China (46,8%), Rusia (25,9%) y Malasia (23,1%).

El comercio de la UE en elementos de tierras raras creció en 2025, tras el fuerte descenso registrado en 2024, según datos de Eurostat. Las importaciones aumentaron un 17,1%, hasta alcanzar las 15.100 toneladas, mientras que las exportaciones crecieron un 21,1%, hasta situándose en un total de 6.700 toneladas.
Al mismo tiempo, el valor de los elementos de tierras raras importados aumentó un 23,2%, hasta los 124,9 millones de euros, y el valor de las exportaciones creció un 29,9%, hasta los 124,7 millones de euros.
Los elementos de tierras raras son un grupo de 17 metales especiales con un alto riesgo de suministro y una importancia económica significativa, utilizados en diversas aplicaciones de alta tecnología, incluidas tecnologías cotidianas como los teléfonos móviles y los ordenadores, así como en tecnologías médicas avanzadas o en energías renovables.
China, principal proveedor
En 2025, la mayor parte de los elementos de tierras raras se importó de China (el 46,8% del peso total, es decir, 7.100 toneladas). El segundo socio más importante fue Rusia, con un 25,9% de las importaciones (3.900 toneladas), y Malasia ocupó el tercer lugar, con un 23,1% de las importaciones (3.500 toneladas). Le siguieron Japón y Estados Unidos, con un 1,6% y un 0,9%, respectivamente.








