El aire es la principal vía de ingestión de microplásticos

El aire es la principal vía de ingestión de microplásticos

  Los textiles sintéticos, la goma de los neumáticos o el polvo de la carretera son algunas de las principales fuentes de microplásticos que a través del aire entran en nuestro organismo, sin que sepamos con certeza el alcance sobre nuestra salud de la exposición continua a estas micropartículas.

La contaminación del aire en las ciudades españolas cae un 55% desde la declaración del estado de alarma

La contaminación del aire en las ciudades españolas cae un 55% desde la declaración del estado de alarma

  Un informe de Ecologistas en Acción concluye que la reducción drástica del tráfico derivada del confinamiento por la crisis sanitaria del COVID-19 se está traduciendo en una mejora sin precedentes de la calidad del aire, muy por debajo de los límites legales y las recomendaciones de la OMS.

La naturaleza, mejor que la tecnología para combatir la contaminación del aire

La naturaleza, mejor que la tecnología para combatir la contaminación del aire

  Una reciente investigación de la Universidad de Ohio demuestra que, en numerosos casos, aumentar la vegetación alrededor de zonas emisoras de contaminación con nuevos árboles y plantas mejora la calidad del aire de forma más efectiva y barata que con equipos tecnológicos.

La contaminación del aire causa 400.000 muertes prematuras en la UE

La contaminación del aire causa 400.000 muertes prematuras en la UE

  El aire de Europa es cada vez más limpio, pero la contaminación persistente, especialmente en las ciudades, sigue perjudicando la salud de miles de personas y causando cuantiosas pérdidas económicas, según un nuevo informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente.

Confirman la efectividad del protocolo anticontaminación aplicado en Madrid

Confirman la efectividad del protocolo anticontaminación aplicado en Madrid

  El plan de acción que puso en marcha el Ayuntamiento de Madrid en diciembre de 2016 por alta contaminación de dióxido de nitrógeno, que incluyó restricciones de tráfico y velocidad, evitó que los niveles de NO2 aumentasen hasta un 15% en el centro de la ciudad, según un reciente estudio.