Si se superan los valores límite, los Estados miembros deben tomar medidas para reducir el nivel de PFAS y proteger la salud pública, al tiempo que informan a la población.
¿De beber? Agua, pero que sea reciclada, por favor
Sergio Vila Tojo. Investigador posdoctoral en psicología social aplicada al medioambiente. Universidade de Santiago de Compostela. La mayoría de personas aceptan usar agua reciclada para limpiar las calles, pero a medida que aumenta el contacto físico con ella, la disposición a aceptarla disminuye, siendo el rechazo aún mayor cuando se trata de ingerirla.
