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El acuerdo, alcanzado en Montreal (Canadá) por 23 países en el seno de la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI), supone crear un estándar para las emisiones de CO2 que guiará la certificación de aviones hacía una mayor eficiencia en el uso del combustible.

Bandera de la OACI
Bandera de la OACI. Imagen: Wikipedia (cc)

El acuerdo aún debe ser respaldado en la Asamblea de la OACI en septiembre, pero Estados Unidos da como hecha su aprobación. El acuerdo se ha producido tras seis años de negociaciones internacionales. Las nuevas regulaciones fueron adoptadas por los 170 expertos del comité de la OACI encargado de la protección ambiental aérea; allanando de esta manera el camino para su definitiva aprobación por los 36 Estados que forman el Consejo de Administración de esa organización. Su adopción formal está prevista para principios de 2017.

La severidad y las fechas de aplicación que impone el estándar dependerán del peso del avión y de si concierne a un “nuevo tipo” de aparato o a un avión “en producción”. Para aviones nuevos grandes, se ha acordado un estándar ambicioso para incentivar un rendimiento más eficiente del combustible en futuras flotas de aviones. Para este tipo de aviones, el estándar se aplicará a partir de 2020, mientras que a partir de 2028 los aparatos ya existentes también lo tendrán que implementar.

Además de limitar las emisiones, las nuevas reglas fortalecerían la eficiencia de todas las aeronaves comerciales y de transporte que se construyan a partir de 2028.

En la actualidad, las emisiones de dióxido de carbono provenientes de la aviación comercial se encuentran en constante crecimiento en un escenario donde el número de vuelos a nivel mundial se espera que se duplique en los próximos 15 años. Se calcula que hasta 2040, el estándar para las emisiones de CO2 podría ayudar a ahorrar hasta 650 millones de toneladas de gases de efecto invernadero.

Buena acogida institucional
El Secretario General de la ONU ha dado su bienvenida a este acuerdo.

La comisaria europea de Transporte, Violeta Bulc ha señalado que “este acuerdo es un importante paso para frenar las emisiones en la aviación”. Bulc expresó su deseo de que el acuerdo cree “más impulsos” para la creación de un mecanismo global de medidas basadas en criterios de mercado para reducir las emisiones de CO2 en la aviación internacional. Y también recordó que una política ambiciosa en materia de clima es una parte integral del plan de la CE para crear una Unión Energética y una prioridad de la nueva Estrategia de Aviación. La UE, dijo, “ha desempeñado un papel central a la hora de forjar este acuerdo, al igual que hizo ya en la COP21 en París”, sostuvo.

Por último, un funcionario de la Casa Blanca de EEUU ha calificado el acuerdo de “histórico”, consideró que es “un gran paso adelante” en la agenda global contra el cambio climático y subrayó que se aplicará tanto a aeronaves que están en producción como a las que se fabricarán en el futuro, aunque no a las actualmente operativas. “Estados Unidos ha presionado mucho para tener un buen estándar y estamos orgullosos de haber logrado un acuerdo tan sólido”, indicó a los periodistas el funcionario, que pidió el anonimato.

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