El nuevo contrato municipal incorpora 40 vehículos adicionales, refuerza la digitalización del servicio e introduce una gestión más flexible y adaptada al territorio.
Donostia-San Sebastián ha aprobado un nuevo contrato de limpieza viaria que introduce cambios relevantes en la gestión del espacio público, con una mayor incorporación de tecnología, refuerzo de recursos y criterios de sostenibilidad. El servicio, adjudicado a la UTE Easo Garbia, tendrá una duración de diez años y contará con un presupuesto total de 150 millones de euros.
La renovación del contrato supone un incremento de medios técnicos y humanos. El servicio contará con una plantilla de 214 trabajadores y un refuerzo del 20% en domingos y festivos, con el objetivo de adaptarse a la estacionalidad turística y a la actividad cultural de la ciudad. En total, se prevén unas 300.000 horas de limpieza al año, con una organización ajustada a las necesidades de cada barrio y franja horaria.
Electrificación de la flota
Uno de los principales ejes del nuevo modelo es la modernización de la flota. El servicio dispondrá de 157 vehículos, 40 más que en el contrato anterior, de los cuales el 60% serán eléctricos. Esta renovación permitirá reducir tanto las emisiones contaminantes como el impacto acústico asociado a las tareas de limpieza.
Entre los nuevos equipos se incluyen barredoras y baldeadoras 100% eléctricas, vehículos auxiliares adaptados a distintos entornos urbanos y sistemas de baldeo con mayor capacidad operativa, alcanzando anchos de actuación superiores a los estándares del mercado.
Digitalización y uso de inteligencia artificial
El contrato incorpora herramientas digitales orientadas a mejorar la eficiencia del servicio y la capacidad de respuesta ante incidencias. Entre ellas destacan vehículos de inspección equipados con inteligencia artificial capaces de detectar y clasificar automáticamente problemas en la vía pública, identificar vertidos indebidos o analizar patrones de grafitis.
Esta digitalización permitirá optimizar la planificación del servicio mediante el análisis de datos sobre niveles de suciedad, tráfico o características de cada zona, ajustando la intensidad de las operaciones a las necesidades reales de cada entorno urbano.
El nuevo modelo introduce una gestión más flexible y adaptada al territorio. Los servicios se diseñarán en función de las particularidades de cada barrio, combinando distintos métodos y equipos para mejorar la eficiencia operativa y minimizar molestias a la ciudadanía.
Nuevos sistemas y mayor versatilidad en los equipos
El contrato también contempla la incorporación de sistemas avanzados que mejoran el rendimiento de las tareas de limpieza viaria. Entre ellos destacan equipos especializados capaces de actuar en zonas de difícil acceso, así como maquinaria multifuncional que permite combinar diferentes servicios, como barrido y baldeo simultáneo.
Estas soluciones buscan incrementar las horas efectivas de trabajo, reducir desplazamientos innecesarios y mejorar la calidad final del servicio, en línea con los objetivos de eficiencia y sostenibilidad en la gestión de residuos urbanos.








