El proyecto, desarrollado en Tailandia, busca reducir residuos marinos, impulsar la economía circular y generar nuevas oportunidades para las comunidades pesqueras.
La Universidad de Chulalongkorn (Tailandia) ha puesto en marcha un proyecto de innovación centrado en la valorización de residuos marinos mediante el reciclaje de redes de pesca desechadas para su transformación en filamento destinado a impresión 3D. La iniciativa combina investigación en materiales, sostenibilidad ambiental y desarrollo socioeconómico en comunidades costeras.
El proyecto, liderado por el investigador Nuttapol Risangud, se enfoca en el aprovechamiento de las denominadas “redes fantasma”, artes de pesca abandonadas o perdidas en el mar que continúan atrapando fauna marina y contribuyen a la contaminación por plásticos y microplásticos.
Las redes de pesca, compuestas en gran parte por nylon, representan un flujo de residuos con potencial de valorización todavía limitado en aplicaciones de alto valor añadido. La investigación plantea su transformación en filamento para impresoras 3D, abriendo nuevas vías para la reutilización de plásticos reciclados en aplicaciones industriales.
Según el equipo investigador, este enfoque puede contribuir a incrementar la demanda de materiales reciclados, incentivando la recogida de redes en desuso y reduciendo su acumulación en ecosistemas marinos. A su vez, se plantea como una oportunidad para fortalecer modelos de economía circular en el sector pesquero.
De residuo a materia prima
El desarrollo del filamento requiere un proceso industrial en varias fases que incluye la recogida, limpieza y clasificación de las redes, su triturado en fragmentos plásticos, la transformación en pellets mediante procesos térmicos y, finalmente, la extrusión en filamento con un diámetro estándar para impresión 3D.
Uno de los principales retos identificados es la heterogeneidad del residuo, ya que las redes presentan distintos niveles de degradación y contaminación, lo que obliga a aplicar controles de calidad y ajustes en la formulación del material reciclado para garantizar su uso en aplicaciones técnicas.
Aplicaciones industriales y retos de mercado
El filamento desarrollado está orientado a tecnologías de fabricación aditiva, especialmente impresión 3D por deposición fundida (FDM), con posibles aplicaciones en sectores como la automoción, donde se requieren materiales ligeros y resistentes.
No obstante, el proyecto enfrenta desafíos relevantes, como la optimización del proceso de limpieza —intensivo en agua y espacio—, la estandarización de la calidad del material reciclado y la generación de confianza en el mercado respecto a productos fabricados con residuos.
Impacto ambiental y social
Además del componente tecnológico, la iniciativa incorpora una dimensión social al plantear la transferencia de conocimiento a comunidades pesqueras. El objetivo es que los propios pescadores puedan realizar etapas básicas de acondicionamiento de las redes, incrementando así el valor del residuo y sus ingresos.
El proyecto se encuentra actualmente en fase de desarrollo del proceso y validación de materiales, con previsión de avanzar hacia la escalabilidad industrial y pruebas de mercado en los próximos meses.
En conjunto, la iniciativa se presenta como un ejemplo de integración entre innovación tecnológica y gestión sostenible de residuos, con el potencial de reducir la contaminación marina y fomentar nuevas cadenas de valor basadas en el reciclaje.








