El Instituto Internacional del Aluminio prevé que la demanda mundial de este material se triplique de aquí a 2050, por lo que mejorar su recogida y reciclaje es una de las tres vías que considera esenciales para reducir las emisiones del sector.

Lingotes de aluminio
Lingotes de aluminio reciclado. Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

El Instituto Internacional del Aluminio (IAI) ha definido los que considera los itinerarios más completos disponibles para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en el sector del aluminio durante las próximas tres décadas. Estos se basan en los datos y el análisis del propio IAI de la industria mundial del aluminio.

El nuevo informe, ‘Aluminium Sector Greenhouse Gas Pathways to 2050′, establece tres enfoques para la reducción de las emisiones de la industria del aluminio.

Si bien la industria trabaja para reducir sus emisiones en aproximadamente un 80%, se prevé que la demanda de productos de aluminio también crezca. Así, en las próximas décadas, la demanda mundial de aluminio primario aumentará hasta un 40% y el aluminio reciclado procedente de la chatarra posconsumo se triplicará con creces hasta 2050, a medida que las economías crezcan, se urbanicen y construyan nuevas infraestructuras.

Reducir las emisiones al mismo tiempo que se satisface esta creciente demanda requerirá una fuerte inversión en tecnologías de producción, junto con el compromiso de toda la cadena de valor.

«La reducción de las emisiones es un reto para todos los sectores. Sin embargo, es un reto que el sector del aluminio está preparado para afrontar», afirma Miles Prosser, secretario general del IAI, quien asegura también que durante los dos últimos años, algunas de sus empresas miembros, junto con asociaciones regionales, ha estado trabajando para articular formas viables y creíbles de alcanzar los objetivos climáticos globales. Esta colaboración ha dado como resultado las vías consideradas más completas para la industria y recogidas en el informe.

En concreto, las medidas que recoge el documento son las siguientes:

1. Descarbonización de la electricidad. Más del sesenta por ciento de los 1.100 millones de toneladas de emisiones de CO2e generadas por el sector del aluminio en 2018 procedían de la producción de la electricidad consumida durante el proceso de fundición. La generación de energía descarbonizada y el despliegue de la captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) ofrecen la oportunidad más significativa para reducir las emisiones a casi cero para 2050.

2. Emisiones directas. Las emisiones procedentes de la combustión de combustibles representan el 15% de las emisiones de la industria. En este caso, la electrificación, el cambio de combustible a hidrógeno verde y la CCUS ofrecen las vías más fiables. Las emisiones de los procesos representan otro 15% y requieren nuevas tecnologías, como los ánodos inertes. Estas emisiones, así como las del transporte y las de las materias primas, deberán reducirse entre un 50 y un 60% en 2050 con respecto a un escenario habitual del sector.

3. Reciclaje y eficiencia de recursos. El aumento de los índices de recogida hasta casi el 100%, así como otros avances en la eficiencia de los recursos para 2050, reducirían la necesidad de aluminio primario en un 20% en comparación con el escenario habitual, lo que a su vez reduciría las emisiones del sector en 300 millones de toneladas adicionales de CO2 equivalente al año, una cifra sólo superada por la primera vía, la descarbonización de la electricidad.

El aluminio es vital para nuestra sociedad. Nuestros hogares, lugares de trabajo, vehículos, dispositivos digitales, envases, edificios… dependen en gran medida del aluminio. Este material también forma parte de los esfuerzos globales de reducción de emisiones, ya que los paneles solares, las turbinas eólicas y los vehículos eléctricos dependen de él.

«El IAI lleva tiempo recopilando y produciendo información sobre las emisiones de la industria, y recientemente ha publicado 15 años de datos de emisiones por fuente y cubriendo todos los procesos de producción de principio a fin», explica Miles Prosser.

«Esto incluye todas las emisiones generadas en la fundición, así como las integradas en las materias primas y secundarias y la energía que consume el sector. Se trata del conjunto de datos más completo, detallado y actualizado que existe no sólo para el aluminio, sino para cualquier material en la actualidad».

«Estos datos sobre los gases de efecto invernadero y la modelización del análisis del flujo de materiales, que se utiliza para producir escenarios sólidos para el aluminio primario y reciclado, sustentan las vías que hemos desvelado hoy, que desempeñarán un papel fundamental para ayudar a las partes interesadas de la industria del aluminio a elegir las acciones necesarias para alcanzar los objetivos climáticos globales», concluye el secretario general del IAI.

One Response to “El reciclaje y la eficiencia en el uso de recursos, esenciales para reducir las emisiones de la industria del aluminio”

  1. Marta, Responder

    Cada año el mundo genera más y más residuos. Según un articulo : en los últimos 40 años se ha producido más basura que durante toda la historia antes de 1970. En contrapartida, tenemos cada vez más acceso a la información. Por ello somos más conscientes de la importancia del reciclaje del pet y de nuestro impacto en el mundo.

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