El sistema de alertas de emisiones incorpora por primera vez la monitorización de los vertederos y refuerza las herramientas para su mitigación a escala global.

Aumentan las emisiones de metano a la atmósfera
Foto: Unsplash

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha anunciado la ampliación de su sistema global de detección de metano para incluir, por primera vez, emisiones procedentes de vertederos y minas de carbón, en un paso orientado a mejorar el control de este gas de efecto invernadero en sectores clave como la gestión de residuos.

La medida, presentada esta semana en un evento de alto nivel organizado por Francia en el marco de su presidencia del G7, se basa en análisis previos del Observatorio Internacional de Emisiones de Metano (IMEO), que identifican entre las principales fuentes globales de metano actividades vinculadas al carbón y a los residuos.

El sistema, conocido como Methane Alert and Response System (MARS), utiliza datos satelitales para localizar fugas de metano a gran escala. Con esta ampliación, podrá rastrear emisiones en instalaciones de tratamiento de residuos, un ámbito con creciente relevancia en las estrategias de mitigación climática.

Además del refuerzo en la detección, el PNUMA y la Agencia Internacional de la Energía han presentado una guía operativa para facilitar la respuesta a las alertas. Este documento establece un procedimiento para que gobiernos y operadores verifiquen emisiones, activen medidas correctoras y hagan seguimiento de los resultados.

En paralelo, el PNUMA ha informado de la incorporación de nuevas compañías estatales del sector energético —procedentes de Angola, Libia y Pakistán— a su iniciativa Oil and Gas Methane Partnership 2.0 (OGMP 2.0), que avanza hacia cubrir cerca del 50% de la producción mundial de petróleo y gas con sistemas de medición verificada de emisiones.

Otra de las novedades es la creación de una base de datos global sobre metano en minas de carbón, que proporciona estimaciones de emisiones a nivel de instalación. Esta herramienta integra observaciones satelitales, datos científicos e inventarios oficiales, y cubre cerca de 250 explotaciones, lo que representa más de la mitad de la producción mundial de carbón metalúrgico.

Según el organismo internacional, la mejora en la transparencia y trazabilidad de las emisiones permitirá a administraciones, operadores y actores industriales adoptar medidas más eficaces para reducirlas, incluyendo en el ámbito de los residuos.

El metano es uno de los gases con mayor potencial de calentamiento a corto plazo, y su reducción se considera una de las vías más rápidas para limitar el aumento de la temperatura global. En este contexto, el refuerzo de los sistemas de detección y respuesta se perfila como un elemento clave para avanzar en los objetivos climáticos y mejorar la gestión ambiental de sectores emisores.

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