Según un informe del Ayuntamiento, el año pasado se tuvieron que retirar más de 3.000 toneladas de residuos vertidos de forma irregular, como escombros, restos de poda, muebles o neumáticos.

Castellón reforzará las inspecciones contra los vertidos ilegales de residuos

El concejal de Reciclaje y Gestión de Residuos, Ignasi Garcia, se se reunió la semana pasada con los representantes de varias empresas de los sectores del mobiliario, la construcción y la automoción, así como con las asociaciones que los agrupan, en el marco de una jornada centrada a abordar los vertidos incontrolados en la ciudad. El encuentro sirvió para encontrar soluciones conjuntas al abandono ilegal de residuos como muebles, colchones o escombros.

Garcia garantizó que el consistorio reforzará las inspecciones en los cuatro puntos conflictivos detectados y pidió la colaboración de profesionales y ciudadanía para detectar cuando se hacen estos vertidos y localizar a los responsables. «La ciudad de Castelló es víctima de gente que no cumple las normas que, además, hace competencia desleal a todos esos empresarios que si gestionan los residuos correctamente y ha llegado el momento de decir basta», afirmó.

Posteriormente, el consistorio iniciará los procedimientos sancionadores correspondientes puesto que «la retirada de estos residuos tiene un coste para el ayuntamiento y para toda la ciudadanía, que no puede acabar pagando las malas prácticas de unos pocos».

El regidor recogió las sugerencias de los profesionales al respecto y expuso también las acciones que prevé llevar adelante para facilitar el depósito de residuos en los espacios adecuados. Destacan la activación del Plan de Ecoparques previsto por consorcio de residuos C-2 y la firma de un convenio con empresas de jardinería para la retirada controlada de los restos de poda.

Garcia también facilitó los datos del informe elaborado por el personal técnico municipal, que habla de cuatro puntos negro en la ciudad donde se concentra una grande cantidad de vertidos y que están situados alrededor de la Ciudad del Transporte y del cementerio, en la Marjaleria y en la Cuadra Natora. El análisis también explica que el consistorio tuvo que retirar más de 3.000 toneladas de residuos abandonados de manera ilegal durante el año 2019.

De estas, 1.400 toneladas correspondían a escombros y 950 a restos de poda. En cuanto a enseres domésticos, el servicio municipal de recogida retiró 550 toneladas de muebles, otras 50 de colchones y cerca de 40 de electrodomésticos. Estos actividades irregulares también han dejado abandonadas 37 toneladas de neumáticos en la vía pública.

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