Varias organizaciones del sector señalan que excluir la conversión energética de residuos no reciclables puede limitar la eficacia de las estrategias de reducción de emisiones.
La WtE+X Knowledge Alliance, que agrupa a las organizaciones del ámbito de la valorización energética de residuos CEWEP, ESWET y WtERT, ha advertido de que el último informe global sobre metano de Naciones Unidas presenta carencias en su enfoque al no abordar de forma explícita el tratamiento de los residuos no reciclables mediante valorización energética.
En una declaración publicada tras la difusión del Global Methane Status Report 2025, la alianza reconoce el avance que supone el mayor énfasis en la reducción de emisiones de metano, pero considera que el documento no ofrece un marco completo para el sector de los residuos. En particular, apunta a la ausencia de una definición clara del papel de las tecnologías de valorización energética como opción final para la fracción residual que no puede reciclarse ni tratarse biológicamente.
El informe prioriza medidas como la prevención, el reciclaje, el compostaje o la digestión anaerobia, pero, según la alianza, introduce el concepto de “recuperación energética” sin diferenciar entre tecnologías ni establecer criterios técnicos o ambientales específicos. Esta falta de concreción podría traducirse en su exclusión de políticas públicas, financiación o marcos regulatorios, especialmente en regiones donde el vertido sigue siendo la opción predominante.
Desde una perspectiva de gestión de residuos, la organización subraya que incluso en los sistemas más avanzados persiste una fracción no reciclable que, en ausencia de alternativas, acaba en vertederos o en vertidos incontrolados, principales fuentes de emisiones de metano. En este contexto, defiende que una estrategia eficaz debe abordar toda la cadena de gestión, incluyendo estos flujos residuales.
La alianza recuerda que en Europa la valorización energética convive con altas tasas de reciclaje y ha contribuido a reducir el vertido, lo que sugiere un enfoque complementario dentro de la jerarquía de residuos. A nivel global, se estima que alrededor de 500 millones de toneladas de residuos municipales se tratan anualmente mediante estas tecnologías, frente a más de 1.000 millones que siguen depositándose en vertederos.
Asimismo, desde el ámbito científico se insiste en que el tratamiento térmico controlado de residuos no reciclables puede desempeñar un papel relevante en la reducción de emisiones de metano, al evitar su generación en vertedero y estabilizar los materiales. La omisión de esta vía, advierten, puede generar una desconexión entre la evidencia técnica disponible y su reflejo en las políticas climáticas.
Ante esta situación, la WtE+X Knowledge Alliance propone reforzar el informe mediante el reconocimiento explícito de la valorización energética como categoría tecnológica diferenciada, la definición de su papel complementario al reciclaje y los tratamientos biológicos, y la incorporación de criterios basados en las mejores técnicas disponibles, junto con sistemas de seguimiento y verificación.
El posicionamiento se produce en un contexto de creciente presión para reducir las emisiones de metano asociadas a los residuos, especialmente en regiones en desarrollo donde el rápido crecimiento urbano podría consolidar modelos de gestión basados en el vertido si no se amplían las alternativas disponibles.








