El documento, elaborado por Veolia, propone criterios técnicos y jurídicos para incorporar materiales reciclados en licitaciones y reforzar la economía circular.
Una nueva guía dirigida a las administraciones públicas españolas plantea medidas concretas para fomentar el uso de plástico reciclado a través de la contratación pública, con el objetivo de fortalecer la demanda de estos materiales y avanzar en la transición hacia una economía circular.
El documento, elaborado por Veolia en colaboración con la Fundación de la Universidade da Coruña y la Asociación Nacional de Recicladores de Plástico (Anarpla), está concebido como una herramienta práctica para facilitar la incorporación de criterios ambientales en los pliegos de licitación. Su finalidad es superar las barreras técnicas y jurídicas que, según el sector, aún limitan el uso de materiales reciclados en proyectos públicos.
La guía se enmarca en el contexto de los objetivos europeos de circularidad, que buscan duplicar la tasa de uso de materiales reciclados hasta el 24% en 2030. En este sentido, destaca el papel estratégico de la contratación pública, que representa cerca del 14% del PIB de la Unión Europea, como palanca para generar una demanda estable de plástico reciclado.
El contenido incluye criterios y requisitos listos para su aplicación en distintos ámbitos, organizados en ocho áreas sectoriales como construcción, mobiliario, infraestructuras viarias, parques y jardines, limpieza o servicios de restauración. Además, propone dos niveles de exigencia —básico y avanzado— que permiten adaptar su implementación a las políticas de sostenibilidad de cada administración.
Desde el ámbito del reciclaje, el documento incide en que uno de los principales retos del sector no es solo la capacidad de tratamiento de residuos, sino la consolidación de mercados para los materiales recuperados. En este contexto, la compra pública se identifica como un instrumento clave para garantizar la salida de estos productos y dar estabilidad a la industria del reciclado de plásticos.
Asimismo, la guía busca aportar seguridad jurídica y respaldo técnico a los órganos de contratación, con el fin de facilitar la integración de cláusulas ambientales sin generar incertidumbre en los procesos administrativos. Entre los objetivos asociados figuran también la reducción de la dependencia de materias primas vírgenes y el refuerzo de la autonomía estratégica en el ámbito europeo.
La iniciativa plantea un modelo de aplicación progresiva, con seguimiento de resultados e incorporación de mejoras a medida que evolucionen las soluciones industriales y las prácticas en reciclaje. Con ello, se pretende consolidar un marco que favorezca el uso sistemático de plástico reciclado en el sector público y contribuya al desarrollo de mercados más circulares.








