De esa cantidad, más de 100.000 toneladas fueron regeneradas para su uso en la producción de nuevos lubricantes, superando en casi 9 puntos el objetivo legal.

La gestión de aceite usado en 2025

La gestión del aceite industrial usado volvió a ser en 2025 un ejemplo de economía circular. Así lo reflejan los informes oficiales que SIGAUS ha remitido al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), así como a los organismos competentes de las diferentes CC. AA., en los que la entidad detalla los resultados de su labor el pasado ejercicio y el cumplimiento de los objetivos establecidos por la normativa.

Eduardo de Lecea, director general de SIGAUS, señala que “en 2026 cumplimos 20 años siendo un ejemplo de economía circular en España, y una referencia internacional. Los datos de 2025 vuelven a hablarnos de objetivos cumplidos, de un residuo muy controlado, que recogemos y gestionamos al 100%, y que convertimos en nuevos recursos muy útiles para la economía. Un éxito de nuestro modelo operativo, basado en el acuerdo con los operadores de la gestión, el respeto por el libre mercado y la prestación de un servicio universal. Pero sobre todo un éxito de todos los agentes involucrados en la cadena de valor de los aceites industriales”.

Tal y como se recoge en estos informes, las empresas adheridas a SIGAUS comercializaron 302.217 toneladas de aceites industriales en 2025, lo que supone un 4,9% más que en 2024, el mayor crecimiento desde la pandemia. Las ventas fueron impulsadas principalmente por el sector de la automoción, que concentró el 58% del volumen total, y un crecimiento del 6,6%, seguido por la industria, que demandó el 40% del producto (un 1,7% más que en 2024). Además, el 71% del lubricante comercializado tuvo origen nacional, reflejando el peso de la producción local en el mercado.

En este sentido, el informe recoge el peso relativo de las empresas adheridas a SIGAUS en el mercado total, según el estudio de mercado independiente realizado, que determinó que su cuota de mercado es del 85%, si bien, como SCRAP mayoritario del mercado de aceites industriales, se asumió un 3% adicional de fraude estimado.

El documento ofrece una amplia información sobre la gestión del aceite usado: se recogieron 153.993 toneladas brutas de residuo, procedentes de 65.846 puntos generadores en toda España a través de 176.656 operaciones en 4.788 municipios. Una capilaridad posible gracias a una red que incluye a prácticamente todos los gestores de aceites usados que operan en España, 166 empresas y 204 instalaciones, y que garantiza la operativa en todas las fases del proceso, desde la recogida punto a punto hasta el tratamiento final.

De residuo a recurso

Tras separar el agua y otros impropios, la cantidad neta de residuo finalmente gestionada alcanzó las 137.557 toneladas, un 3,8% más que en 2024. Esta cantidad equivale a la totalidad del residuo generado, ya que las autoridades ambientales –como el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente– estiman que el aceite usado es un 40% en peso del aceite puesto en el mercado.

El 100% de ese aceite recuperado se aprovechó a través de distintos tratamientos. Casi tres cuartas partes del aceite usado regenerable (un 73,67%) se destinaron a regeneración, el tratamiento prioritario por ley, por el que se extraen de aceite usado bases lubricantes, lo que supone 8,7 puntos por encima del objetivo legal. Teniendo en cuenta el rendimiento medio de la regeneración, este tratamiento hizo posible la producción de cerca de 63.000 toneladas de nuevos lubricantes. El resto del aceite usado recogido fue tratado para su posterior uso como combustible, permitiendo la producción de más de 32.000 toneladas de fuel óleo.

Más allá de las cifras de gestión, los resultados vuelven a poner de relieve los beneficios ambientales y económicos que se consiguen gracias a la transformación del aceite usado en nuevos recursos. Así, el tratamiento dado al aceite usado en 2025 permitió evitar la emisión de cerca de 87.000 toneladas de CO₂, así como ahorrar grandes cantidades de energía y materias primas, al sustituir los procesos de producción primaria para obtener, a partir del petróleo, las bases lubricantes o el fuel óleo.

El alto nivel de trazabilidad del residuo que se refleja en estos informes es posible gracias al Sistema de Información Tecnológico (SIT) de SIGAUS, que integra la documentación oficial aportada por las empresas gestoras y permite seguir el residuo desde su origen hasta su tratamiento final. Este control se refuerza con herramientas de análisis geográfico que mejoran la supervisión y la representación de la información, tal como se muestra en el Observatorio del Aceite Usado de SIGAUS.

Transparencia

Los informes remitidos por SIGAUS incorporan también el informe de seguimiento del Plan Empresarial de Prevención en el ámbito de los aceites industriales. Un Plan a través del cual las empresas adheridas a SIGAUS declararon en 2025 un total de 666 acciones destinadas a reducir la huella ambiental de los aceites industriales, entre ellas la prolongación de su vida útil, el uso de bases regeneradas o la aplicación de técnicas de microlubricación, entre otras. Junto a ello, estos documentos recogen también las acciones de revisión realizadas por SIGAUS para verificar la información aportada por sus empresas adheridas y gestores autorizados y que garantizan la calidad y trazabilidad de los datos.

La gestión de aceite usado en 2025

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