Andaltec desarrollará biocomposites reforzados con fibra de poda de vid para la fabricación de piezas para maquinaria agrícola, buscando reforzar la sostenibilidad del sector.

Plásticos a partir de restos de poda de la vid
Foto de Ikaika! en Pixabay

Los restos de poda de la vid y otros subproductos que genera el sector del vino son actualmente considerados residuos, lejos de incorporarse a sistemas de economía circular. El proyecto REWINE quiere cambiar esa realidad y convertirlos en materia prima para la agricultura y la industria, apostando por la sostenibilidad del sector. En ese engranaje, Andaltec Centro Tecnológico aporta su conocimiento en biocomposites para dar salida a la fracción leñosa de la poda en forma de nuevos materiales plásticos.

El proyecto responde a un reto creciente del sector agroalimentario: aprovechar mejor los recursos que ya genera su propia actividad. Para ello, REWINE explora distintas vías de valorización de la biomasa vitivinícola dentro de un modelo de economía circular.

REWINE trabaja en tres líneas de valorización. La primera extrae compuestos bioactivos para formular bioestimulantes, con los que se pretende mejorar la resistencia de los cultivos al estrés hídrico. Una segunda línea aprovecha los restos sólidos para elaborar biofertilizantes. Finalmente, en la tercera línea, con implicación directa de Andaltec, se incorpora la biomasa de poda como refuerzo en biocomposites poliméricos.

Del campo a la pieza inyectada

El rol de Andaltec se basará en acondicionar la poda, integrarla en matrices poliméricas, producir y caracterizar nuevos biocomposites en forma de granza como componente principal de piezas de plástico sostenibles. La Universidad de Jaén colabora en el tratamiento de la poda y en la formulación y los ensayos de los materiales. Mientras tanto, Proinsur, empresa de Martos especializada en inyección de plásticos, validará su uso en piezas reales para maquinaria agrícola.

El proyecto incluirá también un análisis de ciclo de vida del biocomposite seleccionado, valorando si su huella ambiental mejora frente a la de los plásticos convencionales. Este análisis permitirá definir si un residuo de bajo valor puede convertirse en un material válido y sostenible con aplicaciones agrícolas e industriales.

Todo el recorrido, desde la parcela hasta el producto final, se registrará con un sistema de trazabilidad digital. Dicho sistema permitirá saber cuánto residuo se ha valorizado y en qué productos ha acabado. REWINE aspira a que los resultados puedan trasladarse a otros territorios y a otros cultivos leñosos.

Socios de Aragón, Cataluña y Andalucía

REWINE es un Grupo Operativo Supraautonómico, con socios de Aragón, Cataluña y Andalucía que aportan conocimiento vitivinícola, tecnología e investigación. Lo coordina el Clúster Aragonés de los Medios de Producción Agrícolas y Ganaderos (CAMPAG) y lo integran FEMAC, Atria, Codorníu, Cooperativa San Juan Bautista, Defeder, Andaltec, Proinsur y la Universidad de Jaén.

El presupuesto total es de 599.976,23 euros y el proyecto se desarrollará entre febrero de 2026 y julio de 2028. Está enmarcado en el Plan Estratégico de la PAC 2023-2027 y cofinanciado por la Unión Europea, a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER), y por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *