Dado el creciente uso de iluminación LED en los últimos años y la vida útil de estas lámparas, su correcto reciclaje se ha convertido en una cuestión esencial para la recuperación de materias primas y la reducción de su impacto ambiental.

Nuevo proyecto europeo para el reciclaje de LED

La utilización de diodos emisores de luz (LED) conduce a importantes reducciones de energía para la iluminación de edificios, ciudades o transporte. Los LED ya representaban el 43% en el mercado de la iluminación en 2015, y se espera que esta tendencia continúe. Teniendo en cuenta que la vida útil prevista de los LED es de unos 8 años, su reciclaje se convertirá en un problema urgente en los próximos años.

En resumen, las luces LED son energéticamente eficientes, duraderas y no contienen mercurio, plomo ni fósforo. Lo más importante es que las materias primas críticas que se utilizan para su producción son todas reciclables. En consecuencia, su recuperación y reutilización como recursos secundarios para nuevos productos ayuda a conservar recursos naturales finitos. Además, las emisiones de gases de efecto invernadero se reducen en comparación con la extracción y fabricación de materias primas.

Sin embargo, hoy en día no existe una solución técnica lo suficientemente eficiente para reciclar LED, según informan desde el consorcio EIT RawMaterials, financiado por la UE.

Reforzar la economía circular en Europa

En este contexto, el proyecto REDLED ( Recycling End-of life-LED ), coordinado por la Universidad de Burdeos, tiene el objetivo de desarrollar una tecnología para reciclar estos productos de iluminación. Esto permitiría crear un nuevo suministro de recursos secundarios y fortalecería la independencia de las materias primas de Europa, reforzando al mismo tiempo la economía circular.

Al mismo tiempo, el reciclaje de LED brinda la oportunidad de reducir los costos y los impactos del vertido de residuos. En conclusión, aunque las luces LED ya son respetuosas con el medio ambiente, tendrán un impacto menos negativo si se reciclan correctamente.

El proyecto REDLED se centrará en la evaluación del volumen potencial de LED que llegarán al final de su vida útil en los próximos años hasta 2030 y de la cantidad de materias primas críticas contenidas en las lámparas descartadas.

Además, trabajará en la caracterización y evaluación de los materiales recuperados, en el análisis de flujo de materiales, el análisis del ciclo de vida para evaluar el impacto ambiental y económico de la tecnología de reciclaje desarrollada, así como en adaptar una línea de trituración para construir una línea capaz de descontaminar, triturar y clasificar todo tipo de flujos de LED.

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