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Aunque el problema afecta a todos los eslabones de la cadena, desde la producción al consumo, es en lo hogares donde más comida se desperdicia. El 70% de los consumidores reconoce que tira alimentos porque no se organiza bien.

En España se desperdicia alrededor de un tercio de los alimentos
En los hogares españoles se desperdician 1,36 millones de toneladas de alimentos

En España se tira aproximadamente un tercio de la comida que se produce. El desperdicio de alimentos es un problema de gran impacto económico, social y ambiental. Los datos son alarmantes ya que entre un 30-50% de los alimentos comestibles acaban desechados. Además, según la Comisión Europea, España es el séptimo país de la UE que más comida desperdicia. Cada semana, van a la basura 1,3 kg de alimentos por hogar. Es en los hogares (42%) y en la industria alimentaria (39%) donde se generan más desperdicios. El resto provienen de restaurantes (14%), comercios y distribución (5%).

En el marco de la campaña “No Tires la Comida”, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha organizado el primer debate multisectorial con representantes de supermercados, distribuidores, industria, administración, asociaciones de agricultores y pescadores, consumidores y ONG. El objetivo es redactar un documento y trasladar las conclusiones de este encuentro a la administración.

Estas son los puntos de vista y principales conclusiones, según los participantes:

Fernando Burgaz, director general de la Industria Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA), recuerda que en los hogares españoles se desperdician 1,36 millones de toneladas de comida y que “en la reducción del desperdicio de alimentos, todos somos imprescindibles”. Entre las líneas de actuación puestas en marcha por el Ministerio sobre la estrategia “+Comida, -Desperdicio”, Burgaz destaca la medición real de datos a través de paneles de desperdicios en los hogares; las campañas de divulgación; eliminación de las fechas de caducidad de ciertos productos; la colaboración con asociaciones como Bancos de Alimentos y la innovación en los envases.

Álvaro Areta, responsable técnico de Economía Agraria en COAG, defiende los productos “feos y descalibrados” perfectamente aptos para el consumo. Areta afirma que el desperdicio alimentario es“un problema con tres vértices: ético-social, ambiental y económico”, y afirma que “las principales soluciones son asumir responsabilidades, avanzar en la relación con el consumidor y sus demandas y mejorar la comprensión de todos los eslabones de la cadena”.

Un problema global

Paloma Sánchez, directora de Competitividad y Sostenibilidad en FIAB, señala que el desperdicio es un problema global y que en los países desarrollados se produce más a nivel de consumo. Además, considera que la reducción de desperdicios es primordial para la industria de la alimentación y que la información al consumidor es clave para evitarlos.

Ignacio García Magarzo, director general de ASEDAS, afirma que la pérdida de alimentos de los supermercados solo está entre el 0,2% y el 1% del total comercializado. García Magarzo considera que “el consumidor es el que debe liderar los cambios para evitar los desperdicios” y que “las asociaciones de consumidores juegan un papel muy importante a la hora de informar”. En lo que corresponde a su sector, García Magarzo piensa que las cadenas agroalimentarias tienen que ser coherente con los valores del consumidor para que planifique su compra de forma adecuada; deben minimizar las mermas y donar cada vez más.

Adela Torres, de Mercadona, piensa que “el desperdicio alimentario se produce en todos los eslabones de la cadena por lo que todos los agentes implicados deben asumir responsabilidades”. Además, Torres cree que es “importante conocer y mejorar cada proceso, minimizar al máximo las pérdidas o mermas que se producen y potenciar la donación”.

Ángel Franco, responsable de prensa de FESBAL, Federación Española de Bancos de Alimentos, explica el trabajo que realizan las entidades sociales que canalizan las donaciones y destaca los cinco puntos de referencia de su Federación: gratuidad, neutralidad, transparencia, profesionalidad y seguridad alimentaria. Franco piensa que la clave para disminuir el desperdicio alimentario “no es penalizar con leyes rígidas, sino concienciar a la sociedad”.

Gemma Trigueros, coordinadora de Alimentación de OCU, explica que “el 70 % de los consumidores reconoce que tira la comida porque no se organiza bien” y nos comenta las reglas de oro en el hogar: consumir primero lo que compramos antes. Asimismo, Trigueros señala que desde OCU “se debe enseñar a los consumidores a ser creativos para aprovechar las sobras; darles pautas para organizarse al comprar y mostrarles cómo no dejarse llevar por las ofertas, la estética del producto o los mensajes”.

Fuente:
OCU

One Response to “Desperdicio alimentario: en España se tira un tercio de la comida”

  1. María Magdalena del Pozo Haro, Responder

    Luchar para que los restos orgánicos se reciclen es un gran desafío de los gobiernos locales. La concienciación y formación ambiental se debe realizar desde abajo hacia arriba, incluyendo al sector social responsable de la generación de los residuos orgànicos como son el sector de los servicios entre otros el de hostelería, doméstico, agrícola y pecuario, agroalimentario industrial, etc.

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