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El estudio, desarrollado por la Universidad de Córdoba, incluyó como novedad un tratamiento fermentativo de la mezcla previo al proceso de co-compostaje que facilitó la descomposición de la materia orgánica y minimizó las emisiones olorosas.

Obtienen compost de calidad combinando gallinaza y residuos agrícolas

Un equipo de investigación multidisciplinar de la Universidad de Córdoba se ha centrado en la búsqueda de soluciones a los residuos agrícolas generados en la provincia de Córdoba. Su estudio combina estiércol de pollo, residuos de olivar y paja de cereal para obtener un compost estable y de calidad, con beneficios económicos y ambientales

La industria avícola en la provincia de Córdoba genera grandes cantidades de estiércol de gallina, un residuo conocido como gallinaza, que hay que tratar adecuadamente por motivos medioambientales.

Así, sumando la gallinaza a los subproductos de dos cultivos predominantes en la provincia como son el olivo y el cereal, el equipo investigador ha conseguido generar un abono orgánico resultado de la valorización de estos residuos a través del proceso de ‘co-compostaje’ (degradación controlada de residuos orgánicos mezclando residuos orgánicos sólidos). De esta manera, se obtiene un producto de alto valor agronómico a partir de residuos agrícolas.

Ensayos de olor del compost obtenido en la investigación de la UCOLa evaluación de la viabilidad técnica de co-compostar gallinaza, alperujo y restos de poda de olivo con paja de cereal en la planta de compostaje Coto Bajo de Córdoba, implicó un seguimiento del proceso en términos de calidad y estabilidad del producto final, así como del impacto oloroso derivado del tratamiento, ya que uno de los principales problemas de los fertilizantes a partir de estiércol es la emisión de olores desagradables.

Para evitar el mal olor se incluyó, como novedad en el estudio, un tratamiento fermentativo de la mezcla previo al proceso de co-compostaje que facilitó la descomposición de la materia orgánica y minimizó las emisiones olorosas.

La combinación de ambos tratamientos (fermentativo y co-compostaje) ha permitido obtener un producto final higienizado, estable y de calidad con el consiguiente beneficio ambiental y económico que se deriva de la valorización de residuos.

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