Save pagePDF pageEmail pagePrint page

 

Un completo estudio realizado en áreas de conservación marina en Inglaterra demuestra que están igual de expuestas a los residuos que las zonas que no gozan de protección.

Sin diferencias en la presencia de basuras en zonas protegidas y no protegidas
Muestra de basura recogida en una limpieza de playas del programa Beachwatch. Foto: Marine Conservation Society

Las playas ubicadas en las áreas marinas protegidas de Inglaterra (AMP) o cerca de ellas tienen los mismos niveles de basura que las de las áreas desprotegidas, según una nueva investigación realizada por la Universidad de Exeter, Natural England y la Marine Conservation Society, que no encontró «ninguna diferencia» en la cantidad de basura antropogénica (causada por humanos) presente dentro y fuera de estas zonas protegidas.

Estas AMP incluyen las 91 zonas de conservación marina establecidas a partir de 2009, 256 áreas especiales de conservación (SAC) y 89 áreas especiales de protección (para aves).

El plástico fue la principal forma de basura encontrada, y la «basura pública», la fuente identificable más común.

El estudio, publicado en la revista Environmental Pollution, utilizó 25 años de datos de las limpiezas de playas de la Marine Conservation Society, y encontró que las zonas marinas protegidas en el sudeste (Kent) y el sudoeste (Cornwall y Devon) del país tenían los niveles más altos de basura en la costa.

Las diferencias regionales en los residuos encontrados, como los materiales de pesca en el suroeste y los desechos de aguas residuales alrededor de los grandes ríos, demuestran la necesidad de una «gestión local apropiada», dicen los investigadores.

«Nuestro trabajo ha encontrado que las AMP, que a menudo contienen hábitats y especies marinas sensibles, están expuestas a la basura de la misma manera que las zonas no protegidas», dice la Dra. Sarah Nelms, de la Universidad de Exeter.

Sin límites a la contaminación

«Las AMP no tienen límites físicos, por lo tanto, para protegerlas de cualquier impacto potencial de la basura, debemos adoptar un enfoque sistémico y reducir la cantidad total de residuos que se libera al medio ambiente. También necesitamos un enfoque coordinado que considere los matices locales, abordando las fuentes de basura que causan problemas específicos en ciertas áreas», añade Nelms.

El Dr. Hazel Selley, especialista marino de Natural England, asegura que «esta investigación arroja luz sobre cómo la contaminación plástica marina no respeta límites. A medida que continuamos investigando el impacto de los plásticos en nuestra vida marina y nos movemos para eliminar los residuos plásticos evitables, también está claro que todos tenemos un papel que desempeñar para mantener limpias nuestras playas y el océano».

Por su parte, Lauren Eyles, de la Marine Conservation Society, explica que «los tipos de basura que se encontraron son los habitualmente recogidos y registrados de forma regular por nuestros voluntarios».

«Lo que este estudio destaca es cómo los datos a largo plazo de Beachwatch (el programa nacional de limpieza de playas de la Marine Conservation Society) pueden proporcionar evidencias vitales para ayudar a comprender el problema, y ​​que las AMP no necesariamente protegen hábitats y especies importantes; un mensaje aún más poderoso para detener la basura en origen», concluye Eules.

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *