La asociación española ACOGEN considera que la resolución refuerza la capacidad de los Estados para diseñar mecanismos de apoyo a esta tecnología y pide prolongar la operación de las instalaciones existentes hasta 2031.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha confirmado que el mecanismo de financiación previsto en la Ley Alemana de Cogeneración (KWKG) no constituye una ayuda de Estado, una decisión que, según el sector, puede tener implicaciones relevantes para el diseño de políticas de apoyo a la cogeneración en los Estados miembros.
La sentencia pone fin al litigio mantenido durante años en torno al modelo alemán y respalda la posibilidad de establecer instrumentos nacionales de financiación de la cogeneración sin que estos queden necesariamente sujetos al régimen comunitario de ayudas de Estado.
La Asociación Española de Cogeneración (ACOGEN) ha valorado la resolución y ha destacado su relevancia para España, donde el sector se encuentra a la espera de un nuevo ciclo inversor tras la aprobación del marco de subastas para 1.200 MW de cogeneración industrial.
En paralelo, ACOGEN reclama avances en la tramitación de medidas legislativas destinadas a garantizar la continuidad operativa de instalaciones cuya vida útil regulatoria está próxima a finalizar. La asociación defiende una ampliación transitoria hasta 2031 para evitar el cierre de plantas antes de que se materialicen las inversiones asociadas a las nuevas subastas.
«En España estamos promoviendo medidas legislativas para que las plantas existentes puedan mantener su operación y seguir apoyando la competitividad industrial y la seguridad del sistema eléctrico hasta completar las inversiones planificadas», ha señalado el director general de ACOGEN, Javier Rodríguez.
Un nuevo escenario para la cogeneración española
La sentencia coincide con un momento de transformación para el parque español de cogeneración. El nuevo marco regulatorio contempla la celebración de subastas para 1.200 MW, cuya primera convocatoria está prevista para el 10 de diciembre de 2026, según la información difundida por la asociación.
El sector estima que en este proceso podrían participar más de 200 industrias y movilizarse inversiones superiores a los 2.000 millones de euros. El objetivo es renovar parte del parque cogenerador industrial y adaptar las instalaciones a un nuevo contexto energético y tecnológico.
La cogeneración tiene una presencia significativa en sectores industriales intensivos en consumo energético, como la alimentación, el papel, la industria química, la cerámica, el refino o la automoción. ACOGEN señala que alrededor de 400 industrias utilizan actualmente esta tecnología en sus procesos productivos.
El marco de subastas fue aprobado el pasado 4 de julio, después de un periodo de varios años sin nuevas convocatorias. Según los datos aportados por la asociación, durante ese intervalo más de 300 instalaciones industriales dejaron de operar tras alcanzar el final de su vida útil regulatoria.
Alerta por la pérdida de capacidad
La asociación también advierte de la reducción experimentada por la capacidad de cogeneración instalada y de sus posibles consecuencias para la industria y el sistema energético.
Según ACOGEN, España ha perdido aproximadamente la mitad de su capacidad de generación eléctrica mediante cogeneración en los últimos años. La organización sostiene que la reducción de esta capacidad afecta a la competitividad de determinados sectores industriales y a la disponibilidad de generación distribuida en el sistema eléctrico.
«La cogeneración constituye una infraestructura energética esencial para el país», ha afirmado Javier Rodríguez, quien ha vinculado la continuidad de las instalaciones existentes con la seguridad de suministro y la competitividad industrial.
Desde la asociación defienden que la cogeneración aporta eficiencia energética al aprovechar simultáneamente la producción de electricidad y energía térmica en procesos industriales. También consideran que su papel puede resultar relevante en la transición energética y en la modernización de la industria.
En este contexto, ACOGEN interpreta la resolución del TJUE como un respaldo jurídico a los mecanismos nacionales de apoyo a la tecnología. «El tribunal confirma que apoyar la cogeneración no es distorsionar la competencia», ha señalado Rodríguez.
La evolución del nuevo marco de subastas y la tramitación parlamentaria de las medidas destinadas a prolongar la operación de las instalaciones existentes marcarán ahora el futuro inmediato de la cogeneración en España, con un sector que busca recuperar capacidad e impulsar un nuevo ciclo de inversión industrial.








