Emily Ritchey.
Responsable de Políticas, Cadenas de Suministro.
T&E.
Cómo lograr cadenas de suministro resilientes de materias primas críticas, vitales para las tecnologías limpias de Europa, mediante la inversión, las alianzas y la política industrial.

La UE depende en gran medida de las importaciones de materias primas y no está logrando ponerse al día con las inversiones a nivel mundial. Al mismo tiempo, la reciente crisis energética ha puesto de relieve la necesidad de evitar nuevas dependencias respecto a las materias primas críticas. El futuro Centro de Materias Primas Críticas de la UE (CRM Centre), respaldado por una política industrial sólida y basándose en el trabajo realizado en los Estados miembros, debe proporcionar un poder financiero real para llevar a cabo proyectos relacionados con las materias primas y garantizar cadenas de suministro resilientes y sostenibles para Europa.
A pesar de los numerosos intentos y las buenas intenciones, los esfuerzos de la UE hasta la fecha para garantizar el acceso a las materias primas críticas (CRM, por sus siglas en inglés) y lograr avances sobre el terreno han tenido resultados dispares. Si se hace bien, el CRM Centre puede cambiar esta situación. Lo que se necesita es un enfoque que abarque a toda su gobernanza, un mandato independiente y recursos financieros mancomunados, así como las herramientas necesarias para poder destinar estos fondos de manera eficaz. Australia, Canadá, Japón y EE. UU. ya lo están haciendo. Es hora de que la UE se ponga al día.
Por eso, el CRM Centre debería ir mucho más allá de la mera coordinación y el almacenamiento de reservas. Debería convertirse en el brazo financiero de una diplomacia mineral europea sostenible, dirigir y apoyar las inversiones nacionales, coordinar el trabajo de los bancos de desarrollo y las agencias de crédito a la exportación, y agregar las compras. Esto requiere un presupuesto adecuado que debería proceder principalmente del Fondo Europeo de Competitividad y del Instrumento «Europa Global».
Recomendaciones clave
- El CRM Centre debería agrupar los distintos fondos de la UE destinados a los minerales en el marco de una única estrategia europea de inversión en CRM. Esto debería incluir financiación específica tanto del futuro Fondo Europeo de Competitividad como del Instrumento «Europa Global» con cargo al presupuesto de la UE, así como el apoyo del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
- El Centro debería contar con un mandato independiente y capacidad financiera para invertir en proyectos a lo largo de toda la cadena de valor, desde la extracción hasta el reciclaje. Esto debería incluir una serie de herramientas, a saber, capital propio, préstamos y mecanismos de apoyo a los precios, como, por ejemplo, los contratos por diferencias o el apoyo a la comercialización. No basta con centrarse únicamente en el almacenamiento y la coordinación.
- El CRM Centre debería adoptar un enfoque de «gobierno integral» para ejecutar los proyectos con mayor rapidez. Esto implica coordinar y facilitar el diálogo entre los Estados miembros, las instituciones financieras de desarrollo, las agencias de crédito a la exportación (ACE) y otras instituciones financieras, con el fin de proporcionar un apoyo más coherente y competitivo, y orientar las inversiones hacia proyectos limpios en el extranjero. Debería proporcionar apoyo financiero y asistencia técnica para impulsar los acuerdos de proyectos nacionales.
- El CRM Centre debería funcionar como un «Minvest EU» y ser capaz de agrupar contratos de compra. Debería operar como un centro integral que una a las empresas mineras con los compradores para acelerar los acuerdos y reducir el riesgo de los proyectos.
- El Centro debería actuar como el brazo financiero de la UE para respaldar su diplomacia mineral, asegurando inversiones en el marco de las asociaciones y orientando las inversiones nacionales hacia proyectos identificados. También debería trabajar en estrecha coordinación con los socios del G7.
- La inversión en proyectos debería promover estándares elevados, por ejemplo, exigiendo la autoevaluación según el IRMA, así como fomentando las asociaciones de proyectos con líderes de la UE en minería más limpia y tecnologías de reciclaje.
- El Centro debe garantizar la trazabilidad de la «masa negra» y supervisar la fuga de materias primas críticas fuera de la UE, junto con medidas para hacer frente a dicha fuga.
Fuente:
European Federation for Transport and Environment







