Pensada para todos los públicos, pero orientada fundamentalmente al público joven, con esta iniciativa se pretende dar cierta continuidad al programa de visitas a esta entidad pública, suspendido en marzo del pasado año con motivo de la pandemia.

Con motivo de la conmemoración ayer del Día Mundial de la Educación Ambiental, Sogama lanzó una visita virtual a sus instalaciones, a través de animación en motion graphics, con el fin de explicar, de una forma didáctica, amena y divertida, la actividad desarrollada en el Complejo industrial de Cerceda (A Coruña), donde se centralizan los residuos urbanos procedentes de 295 ayuntamientos de Galicia, o lo que es lo mismo, los producidos por más de 2.242.000 habitantes.

Pensada para todos los públicos, pero orientada fundamentalmente a jóvenes de entre 12 y 18 años, con esta iniciativa se pretende dar cierta continuidad al programa de visitas a esta entidad pública, suspendido en marzo del pasado año con motivo de la pandemia de la COVID-19.

En este caso, un chico y una chica relatan la gestión de residuos urbanos en el modelo Sogama: desde que se producen en los hogares hasta que se transvasan en alguna de las 37 plantas de transferencia situadas estratégicamente por todo el territorio gallego, se transportan a Cerceda (por ferrocarril o carretera) y se tratan en el Complejo cercedense, que dispone de todos los mecanismos operativos y tecnologías más innovadoras y vanguardistas.

Con tal fin, dispone de distintas infraestructuras por las que discurre el residuo para propiciar su valorización, bien a través de su reciclado, en el caso de que las características del material así lo permitan, o bien su valorización energética, cuando se trata de desechos que no reúnen los requisitos para ser reciclados.

VALORIZACIÓN MATERIAL Y/O ENERGÉTICA

Se diferencia así las dos fracciones de residuos que se encuentran bajo la gestión de Sogama: bolsa amarilla (envases de plástico, latas y briks) depositados por la población en los contenedores amarillos, que se separan automáticamente por tipologías en la planta de clasificación para su posterior envío a los centros recicladores; y la bolsa negra (basura convencional), cuyo destino es el contenedor verde genérico y de la que consigue segregar la parte reciclable gracias a la nueva planta que opera en línea con la industria 4.0.

Los desechos no reciclables se convierten en un combustible derivado de residuos (CDR) que alimenta una planta termoeléctrica, donde se genera la energía suficiente con la que se podría abastecer al 12% de los hogares gallegos.

SEGREGAR EN ORIGEN, PRIMER PASO

Los protagonistas del vídeo inciden en la importancia de separar correctamente los residuos en el hogar y depositarlos en los contenedores correspondientes para que sean convertidos en nuevas materias primas, ahorrando con ello energía y materias primas vírgenes.

Asimismo, insisten en la necesidad de concebir los residuos como recursos que forman parte de un modelo de desarrollo definido por la economía circular y que vela por que los productos se mantengan en la economía el mayor tiempo posible a través de su máximo aprovechamiento.

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