El dispositivo, desarrollado por el MIT Lincoln Laboratory, identifica vapores y aerosoles peligrosos mediante un sistema óptico y está destinado a aplicaciones en emergencias químicas y protección civil.

Un sensor para identificar sustancias químicas en el aire a distancia
El investigador Jude Kelley muestra TOSSIT, un sensor de alerta con una tarjeta extraíble que cambia de color en respuesta a las sustancias químicas presentes en el aire. Imagen: Tim Briggs / MIT

Investigadores del MIT Lincoln Laboratory han desarrollado un sensor portátil capaz de detectar de forma remota vapores y aerosoles peligrosos en el aire, una tecnología diseñada para facilitar la identificación de amenazas químicas en escenarios de emergencia o accidentes industriales.

El dispositivo, denominado Tactical Optical Spherical Sensor for Interrogating Threats (TOSSIT), tiene un tamaño similar al de una pelota de béisbol y puede desplegarse lanzándolo manualmente, mediante drones o con sistemas de lanzamiento a distancia, lo que permite inspeccionar zonas potencialmente contaminadas sin exponer directamente al personal de intervención.

El sistema está concebido para detectar la presencia de agentes químicos de alta toxicidad, como agentes nerviosos y vesicantes, así como sustancias liberadas en accidentes industriales o partículas de aerosoles peligrosos, entre ellas polvo contaminado con compuestos como el fentanilo.

Para realizar el análisis, el sensor toma muestras del aire del entorno y utiliza una cámara integrada para monitorizar los cambios de color que se producen en una tarjeta reactiva reemplazable. Cuando identifica la presencia de determinadas sustancias químicas, el dispositivo envía una alerta al usuario mediante una aplicación móvil o a través de señales luminosas y acústicas incorporadas en el propio equipo.

Según los responsables del proyecto, el desarrollo responde a la necesidad de disponer de sistemas compactos y de bajo coste capaces de detectar contaminantes presentes en forma de vapores o aerosoles sólidos, un tipo de amenaza que resulta difícil de identificar con muchos de los sensores portátiles actualmente disponibles.

Tras completar la fase de pruebas en condiciones reales de operación, la tecnología se encuentra en proceso de transferencia al Ejército de Estados Unidos, con vistas a su utilización por unidades militares. Los desarrolladores señalan, además, que el sistema podría tener aplicaciones para servicios de emergencia, protección civil y cuerpos de seguridad que intervengan en incidentes con sustancias químicas peligrosas.

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *