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Usar materiales reciclados y energías renovables, reutilizar piezas o aplicar el ecodiseño a los productos son algunas de las medidas de la industria juguetera de Alicante para avanzar hacia un modelo más sostenible.

El sector del juguete y la economía circular

El Clúster de Empresas Innovadoras Valle del Juguete (CEIV) dio a conocer la semana pasada en una jornada divulgativa el proyecto de “Economía Circular” que la entidad ha llevado a cabo en el sector del juguete. La iniciativa, subvencionada por la Dirección General de Industria de la Conselleria de Economía Sostenible de la Generalitat Valenciana, tiene como objetivo transmitir herramientas y claves para adaptar esta metodología de optimización y aprovechamiento de recursos a cualquier sector empresarial. En la sesión, participaron una representación de empresas pertenecientes al clúster de diferentes ámbitos sectoriales que mostraron su interés por el proyecto, así como por el objetivo del mismo.

Durante la presentación se dio relevancia al propio concepto de la economía circular, que se presenta como un modelo alternativo y más sostenible al modelo económico lineal y presenta una serie de oportunidades para las empresas. Su principal cometido es reducir el uso de materiales primarios y maximizar así el aprovechamiento de los productos de valor, optimizando los procesos y recuperándolos al final de su vida útil. De esta forma, se logra mantener el valor de los recursos utilizados inicialmente y maximizar su aprovechamiento.

Las empresas jugueteras son uno de los principales pilares del sector industrial de la comarca de la Foia de Castalla (Alicante). Además, el juguete, es uno de los productos considerados como prioritarios por la Comisión Europea para la transformación del sector hacia una economía circular. La gran cantidad de materiales y componentes, por ejemplo electrónicos o plásticos, que cada juguete posee, así como el gran número de procesos manufactureros por los que pasa, hacen compleja su transición a la economía circular y es por ello que el CEIV ha querido dar respuesta a esta característica del sector.

Análisis del proceso de fabricación

Durante el proyecto se ha desarrollado un trabajo de campo en el que han participado un total de cinco empresas. En primer lugar, se realizó un proceso de análisis de la actividad de la empresa, así como de los procesos de fabricación y materiales en general, para finalmente focalizar el estudio en cinco productos de diferente categoría dentro del ámbito del juguete. Dentro de este proceso se ha analizado todo el sistema de fabricación, así como el material utilizado.

En el resultado preliminar, se ha podido apreciar que las empresas analizadas utilizan plástico o materiales reciclados, energías renovables, reutilizan moldes, aprovechan las piezas cuando sufren devoluciones y las utilizan para un nuevo producto, optimizan el uso de embalajes y realizan acciones de ecodiseño. Premisas que contribuyen a la instauración y el crecimiento del concepto de economía circular en este ámbito, pero que sirven como ejemplo para su instauración en cualquier otro sector. El trabajo continuará a partir de esta guía profundizando en futuras estrategias que las empresas podrán aplicar.

Obsolescencia prematura

En definitiva, el proyecto pretende combatir uno de los principales problemas que la economía circular tiene en la actualidad, y es que gran cantidad de los productos que encontramos en cualquier mercado no están diseñados o producidos bajo criterios de circularidad. No pueden repararse, actualizarse o remanufacturarse fácilmente lo que da lugar a una prematura obsolescencia; además, se desconoce en gran medida las partes del ciclo de vida del producto relativas al usuario y a cómo se retira o deshecha; cuestiones a las que hay que dar respuesta para que este la circularidad forme parte de la cadena de vida de un producto, en este caso, los juguetes.

Tal y como indicó Alejandro Fernández, responsable de Proyectos Internacionales del CEIV, “este documento es un punto de partida para que empresas de cualquier sector puedan trabajar el concepto de la economía circular en sus procesos de fabricación y sus productos; hay que tener claro que hay que empezar por pequeñas ideas y poco a poco ir sumando instrumentos e iniciativas”.

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