El nuevo contenedor permite desde 50 reutilizaciones, impulsando la economía circular y reduciendo residuos, huella de carbono y costes operativos en hospitales y centros sanitarios.
Sanypick se ha convertido en la primera empresa de la Unión Europea en homologar un contenedor reutilizable de residuos clínicos biocontaminantes de acuerdo a la norma ISO 23907-2:2019.
Este desarrollo supone un avance significativo hacia una gestión más sostenible de los residuos sanitarios. Diseñado para completar desde 50 ciclos de uso, descontaminación y reutilización, cada contenedor sustituye la utilización de 50 envases desechables equivalentes. Con un peso de 1,8 kg por unidad, esto permite evitar la fabricación y eliminación de más de 88 kg de plástico durante su vida útil, reduciendo de forma significativa el volumen de residuos que se eliminan en los vertederos.
De esta forma, por primera vez, hospitales y centros sanitarios europeos disponen de un modelo reutilizable certificado bajo un estándar internacional específico para contenedores reutilizables de residuos biocontaminantes, permitiendo avanzar hacia sistemas de gestión más eficientes y alineados con los objetivos medioambientales del sector.
Además del beneficio ambiental, el modelo reutilizable contribuye a optimizar los costes asociados a la adquisición continua de contenedores de un solo uso y a la gestión de los residuos sanitarios, favoreciendo un uso más eficiente de los recursos y una reducción del impacto económico derivado de estos procesos.
La homologación obtenida por Sanypick acredita que el contenedor ha superado exigentes pruebas de resistencia, seguridad, transporte, descontaminación y simulación de vida útil, garantizando su funcionalidad tras múltiples ciclos de reutilización. Entre otras prestaciones, incorpora sistemas de cierre temporal y permanente, protección frente al sobrellenado y una elevada resistencia a perforaciones, caídas y condiciones exigentes de transporte.
El modelo integra además un proceso de descontaminación completamente automatizado, sin manipulación manual del contenido, así como un sistema de trazabilidad mediante dispositivos RFID que permite monitorizar cada ciclo de uso, transporte, descontaminación y reutilización, garantizando el control integral de cada unidad durante toda su vida útil.








