Una mesa intersectorial reúne en Madrid a administraciones, empresas y entidades sociales para exigir infraestructuras, financiación y un marco normativo que impulse modelos más allá del reciclaje.

Mesa intersectorial de la reutilización

Madrid acogió ayer la primera mesa de trabajo intersectorial centrada en la economía de la reutilización, un encuentro que reunió a representantes de administraciones públicas, empresas, organizaciones sociales y ámbito político con el objetivo de situar esta estrategia en el centro de las políticas de economía circular en España.

La jornada, impulsada por la Alianza Residuo Cero y la Plataforma #Leyresiduosya, sirvió para poner en común experiencias, identificar barreras y plantear propuestas orientadas a consolidar la reutilización como una prioridad estratégica. Pese a los avances en reciclaje, los participantes coincidieron en que el actual modelo de gestión de residuos continúa centrado en soluciones finalistas, mientras que la prevención, la reutilización y la reparación siguen teniendo un desarrollo limitado.

Rosa García, directora general de Rezero, afirmó en este sentido que “si queremos una economía circular real, debemos situar la reutilización en el centro de las políticas públicas. No podemos seguir confiando únicamente en el reciclaje para resolver el problema de los residuos”.

En la misma línea, Alejandro Dorado, comisionado del Gobierno para la Economía Circular, aseguró que “cuando hablamos de economía circular, el foco sigue desplazándose automáticamente hacia la gestión de residuos y el reciclaje, es decir, hacia los eslabones más bajos de la jerarquía. Es hora de cambiar esa mirada y priorizar las estrategias que realmente evitan la generación de residuos”.

Infraestructuras, financiación y regulación

Durante el encuentro se subrayó que la reutilización permite reducir la generación de residuos, alargar la vida útil de los productos y optimizar el uso de recursos, además de generar actividad económica local. Sin embargo, su expansión se enfrenta a obstáculos estructurales como la falta de infraestructuras específicas, financiación estable y un marco regulatorio claro.

Uno de los principales consensos fue la necesidad de desplegar infraestructuras territoriales que permitan escalar estos modelos, como centros de lavado de envases, redes logísticas de retorno o instalaciones de preparación para la reutilización. Los participantes destacaron que su implantación a nivel autonómico podría actuar como motor de desarrollo económico y resiliencia.

En este sentido, también se apuntó a la importancia de reorientar la inversión pública y privada, tradicionalmente dirigida a vertederos, incineradoras y plantas de tratamiento, hacia sistemas que faciliten la reutilización. Entre las propuestas, se planteó destinar parte de los fondos de los sistemas de responsabilidad ampliada del productor a financiar infraestructuras de recogida, clasificación y reacondicionamiento.

El encuentro puso de relieve, además, la existencia de un ecosistema empresarial innovador en torno a la reutilización, con soluciones que abarcan desde envases reutilizables hasta plataformas de segunda mano o modelos de consumo colaborativo. No obstante, los participantes coincidieron en que estas iniciativas requieren mayor respaldo institucional, incentivos económicos y seguridad jurídica para consolidarse.

En el ámbito normativo, se insistió en la necesidad de avanzar con marcos regulatorios coherentes y alineados con los objetivos europeos. En particular, se destacó el papel del futuro desarrollo del Real Decreto de envases y residuos de envases y la implantación de sistemas de depósito, devolución y retorno (SDDR), donde la integración de envases reutilizables se considera clave.

Impacto social de la reutilización

La dimensión social de la reutilización también tuvo un espacio relevante en el debate, destacando su potencial para facilitar el acceso a bienes de forma más asequible y sostenible a través de iniciativas como bibliotecas de objetos, mercados de segunda mano o servicios de reparación.

La jornada concluyó con el compromiso de seguir avanzando en una agenda común que refuerce la colaboración entre actores públicos y privados, impulse la sensibilización ciudadana y consolide la reutilización como eje estratégico de la economía circular. Según las entidades organizadoras, este primer encuentro supone un paso significativo hacia un modelo que priorice la prevención de residuos y el uso responsable de los recursos.

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