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En el ámbito de los de residuos domésticos, se quiere fomentar la recogida selectiva, incidiendo especialmente en los residuos orgánicos.

Castilla-La Mancha tendrá listo su Plan de Residuos para final de año
La primera de las líneas de actuación por las que pasa el Plan es la de residuos domésticos. Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

El Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente, está ultimando el nuevo Plan de Residuos de la región hasta el año 2022, estrategia cimentada en nueve ejes de actuación que ya está sometiendo a información pública y que se espera pueda entrar en vigor a final de año.

El coordinador regional de Medio Ambiente de la Junta, Javier Ariza, ha explicado a Europa Press que esta normativa se adaptará a sus homólogas nacional y europea en cuanto a criterios y objetivos. La filosofía que pretende imprimir este plan es la de «pasar de una economía lineal a una economía circular«, generando pocos residuos e intentando aprovecharlos.

La primera de las líneas de actuación por las que pasa el Plan es la de residuos domésticos. En este caso, se quiere fomentar la recogida selectiva en los domicilios, incidiendo especialmente en los residuos orgánicos. Así, se quieren establecer directrices que incentiven el autocompostaje en los municipios rurales de Castilla-La Mancha, de manera que cada vez más familias tengan en su casa un compostador para tratar los residuos orgánicos.

El objetivo de cara a 2030 es que al menos el 65% de los residuos domésticos generados puedan ser reciclados, pero todavía «hay que trabajar fuerte» en este sentido, y aunque en Castilla-La Mancha «no estamos mal del todo», sí que hay que hacer «un esfuerzo», según Ariza.

En cuanto al reciclaje de envases y embalajes, Ariza reconoce que ya se ha avanzado mucho en los últimos años, sobre todo en cuanto al vidrio y al papel, con sistemas de recogida que ya están «muy arraigados» en la sociedad. «La ciudadanía participa de manera muy correcta con este tipo de material. El objetivo es reciclar el 75% de los envases que utilizamos, y ahora estamos en torno al 65%. Ahora estamos trabajando para empezar a captar esos residuos más allá de los domicilios, centrándonos en empresas y restaurantes», ha explicado.

Bolsa de subproductos

En el caso de los residuos industriales, la intención es incentivar la recogida selectiva para que ya puedan separarse en las propias industrias, lo cual favorecerá el reciclado. Lo importante en este caso es intentar poner en marcha una ‘bolsa de subproductos’, de manera que los residuos determinados en una fábrica puedan ser utilizados como materia prima para otra.

Para los residuos de construcción y demolición, «se necesita dar un impulso más fuerte para fomentar el uso de todos los materiales». «El objetivo es reciclar el 70% del peso total de estos residuos. Hay que fomentar el uso de estos residuos para usarlos, por ejemplo, en obra pública», señala Javier Ariza.

El lodo generado en las depuradoras de Castilla-La Mancha también tiene su estrategia dentro de este Plan de Residuos. En este caso, Javier Ariza aboga por aprovechar la condición agrícola de la región para incentivar que estos lodos, «si cumplen unos requisitos técnicos», puedan ser utilizados para abonar los campos de cultivo. «Hay que fomentar esa utilización, que los lodos cumplan exigencias técnicas y que los agricultores vean que es beneficioso para sus campos», ha añadido.

Plásticos de invernaderos

Los residuos agrícolas también tienen un capítulo propio dentro del Plan que prepara la Consejería de Agricultura. Y en este caso, la estrategia apuesta por implementar centros de recogida donde los agricultores y ganaderos puedan depositar sus residuos fitosanitarios o de fertilizantes y de actividad agrícola.

En este apartado se hace especial mención a los residuos de los plásticos de los invernaderos, «y es un reto evitar que aparezcan en los campos y que nadie se dedique a recogerlos». «Ese material puede tener muchos usos y tenemos que apostar por reciclarlo«, ha subrayado el coordinador regional de Medio Ambiente.

El reciclaje de neumáticos ha cobrado especial protagonismo tras el incendio del cementerio de ruedas de Seseña el pasado mes de mayo. En este sentido, el objetivo es empezar a detectar «de manera ágil» todos los depósitos del mismo tipo que pueda haber en la región y volcarse en la reutilización de estas ruedas. Ariza ha recordado que tienen muchos usos, desde la posibilidad de servir para la construcción de pistas deportivas, para el césped artificial, para carreteras e incluso para la producción de biodiésel.

Por último, para los aparatos eléctricos y electrónicos, lo más importante del plan es mejorar las características de los puntos limpios de recogida, pero la idea es además fomentar que todos estos aparatos puedan tener una segunda vida.

Fuente:
20 minutos

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