El proyecto analizará la viabilidad de la recogida selectiva en puntos de venta y comparará sus resultados con los obtenidos mediante contenedores ubicados en la vía pública.

Piloto para la recogida de calzado en comercios
Foto de Libor en Pixabay

El Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) Gerescal ha puesto en marcha una nueva fase de su proyecto piloto de gestión de residuos de calzado, centrada en la recogida selectiva de zapatos usados a través de establecimientos comerciales. La iniciativa pretende evaluar la viabilidad técnica, operativa y económica de este modelo de recogida y analizar las diferencias respecto a los sistemas basados en contenedores instalados en la vía pública.

La actuación da continuidad a una primera fase desarrollada con la colaboración de entidades sociales dedicadas a la recogida de textiles y otros productos usados. En esta nueva etapa, los contenedores se ubicarán directamente en puntos de venta de diversas empresas del sector del calzado, permitiendo a los consumidores depositar sus zapatos al final de su vida útil.

Según los responsables del proyecto, el objetivo es obtener información sobre la calidad del residuo recogido, los volúmenes recuperados, los costes de gestión y las posibilidades de reutilización y reciclaje de los materiales, con el fin de diseñar futuros sistemas de gestión adaptados a las exigencias de la responsabilidad ampliada del productor.

La iniciativa cuenta con la participación de varias marcas del sector, entre ellas Pikolinos, MTNG, Wonders, Gioseppo, Zapato Feroz, Boreal, Casas y Mibo.

Uno de los aspectos centrales del piloto será el seguimiento de la trazabilidad del residuo. El proyecto contempla el control del calzado desde su depósito en los contenedores hasta su tratamiento final, registrando las distintas rutas de gestión y los resultados obtenidos en cada una de ellas.

La coordinación técnica corre a cargo de Inescop, que será responsable del seguimiento científico del proyecto, la recopilación de indicadores de rendimiento y la evaluación de los procesos de recuperación de materiales.

El tratamiento previsto incluye la trituración mecánica del calzado y la separación de sus principales componentes, entre ellos fibras textiles, cuero, polímeros, espumas y metales. Los materiales recuperados podrán destinarse a nuevas aplicaciones industriales, incluida la fabricación de componentes para calzado. Asimismo, se estudiará el uso de determinadas fracciones en superficies para parques o instalaciones deportivas cuando sus características lo permitan. Aquellos materiales que no puedan ser reciclados materialmente podrían destinarse a valorización energética.

Gerescal señala que el proyecto busca responder a un reto relevante para el sector. Según los datos aportados por la organización, cada año se desechan en España alrededor de 90.000 toneladas de calzado, de los que la mayor parte de estos residuos termina actualmente en vertederos, con escasas posibilidades de recuperación de materiales.

Además de evaluar aspectos técnicos y ambientales, la prueba piloto analizará el papel que pueden desempeñar los establecimientos comerciales como puntos de recogida de residuos de calzado y la respuesta de los consumidores ante este tipo de sistemas de devolución voluntaria.

Los resultados obtenidos servirán para determinar el potencial de este modelo dentro de futuras estrategias de economía circular y gestión de residuos aplicadas al sector del calzado.

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *