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El proyecto Life Baqua de la Universidad de Las Palmas de Gran canaria busca sustituir productos plásticos por estos materiales de origen natural.

las fibras de plataneras podrían sustituir al plástico

Gran Canaria, Tenerife y La Palma podrían ser las tres primeras islas del archipiélago en contar con plantas de extracción de fibra de platanera, un material de origen natural y biodegradable que puede emplearse para fabricar bolsas para la agricultura, pienso para peces y tejidos, además de para reforzar piezas de plástico de todo tipo.

Financiado con fondos europeos, el proyecto Life Baqua de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) busca “sustituir buena parte de las piezas y bolsas de plástico que la gente utiliza día a día por materiales de origen natural”, detalló el pasado lunes el coordinador del proyecto, Mario Monzón, en una jornada de presentación de los resultados obtenidos durante los tres años que se ha alargado la investigación.

La cita buscaba involucrar a diferentes sectores de la sociedad en el proyecto y contó con la presencia de posibles inversores de otras regiones de la Unión Europea (UE) como Martinica (Francia) o Madeira (Portugal).

Sustituto verde al plástico

A su juicio, este “es un momento estratégico” para que este proyecto pueda llevarse a la práctica, debido a “la gran demanda a nivel mundial de materiales sostenibles que sustituyan a los plásticos”.

“La idea es que en Canarias se puedan montar hasta cinco plantas para la extracción de fibras de platanera, una en Gran Canaria, dos en Tenerife y dos en La Palma”, apuntó el coordinador para señalar que estas serían las tres islas donde “los números indican que podría ser rentable”.

En la actualidad el proyecto se encuentra en fase de estudio para su implantación industrial, tanto en el archipiélago como en otras regiones de la UE.

Pienso para peces

Las fibras extraídas de los rolos de platanera han permitido a los investigadores de la ULPGC la creación de elementos como tejidos y bolsas que pueden emplearse para proteger la propia piña de la platanera en las plantaciones, sustituyendo a las bolsas sintéticas que en la actualidad se emplean en la agricultura.

De esta forma, surgiría un modelo de “economía circular”, porque “el material que sale de la plantación regresa a la misma en forma de bolsa”, destacó Monzón, para recordar que las mismas fibras también se pueden emplear para reforzar piezas de plástico de todo tipo, como interiores de vehículos.

Con la pulpa de los rolos de platanera, obtenida durante el proceso de extracción de las fibras, los investigadores han logrado crear aditivos para pienso de peces.

“Estamos muy contentos porque el cien por cien del rolo de la platanera se utiliza e, incluso, el líquido que sale del mismo también tiene una serie de propiedades que podrían tener mucho interés”, concluyó el coordinador e investigador para adelantar que en próximos proyectos podrían empezar a estudiar qué aplicaciones puede tener dicho líquido.

Fuente:
EFEverde

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