La organización europea de gestores de residuos sostiene que es necesaria una evaluación adecuada de las condiciones en las que la conversión de residuos en energía contribuye los objetivos climáticos.

FEAD vuelve a defender el papel de la valorización energética de residuos en la lucha contra el cambio climático

A la luz de la adopción del acto delegado de la Taxonomía de la UE sobre las actividades que contribuyen sustancialmente a la mitigación del cambio climático, la Asociación Europea de Gestión de Residuos (FEAD) ha subrayado la necesidad de reevaluar la producción de energía a partir de residuos como una actividad que contribuye positivamente a dicho objetivo.

La FEAD ha mostrado su decepción por el hecho de que la valorización energética de residuos haya sido descrita de forma negativa en textos legislativos paralelos, como por ejemplo, en una guía técnica recientemente publicada sobre el Fondo de Recuperación y Resiliencia.

La organización sostiene que es necesaria una evaluación adecuada de las condiciones en las que la conversión de residuos en energía contribuye con éxito a los objetivos mencionados.

FEAD se apoya en un reciente estudio que encargó a la consultora PwC, en el que se aseguraba que la valorización energética de residuos contribuye inequívocamente a la mitigación del cambio climático y a la economía circular:

    • Tratando de forma segura los residuos que no pueden ser reutilizados o reciclados, sacando los contaminantes del ciclo ecológico.
    • Evitando significativamente las emisiones de CO2:
      • Al convertir los residuos en energía para producir calor, vapor y electricidad, que puede sustituir eficazmente a los combustibles fósiles como alternativa de bajo carbono.
      • Al recuperar valiosas materias primas secundarias (por ejemplo, metales y áridos) que pueden utilizarse en nuevos productos y procesos.

A todo ello hay que añadir, según FEAD, que en términos de necesidades del mercado se necesitarán 142 millones de toneladas de capacidad de tratamiento de residuos no reciclables para el año 2035, para cumplir con el actual conjunto de objetivos de la UE para los residuos municipales, los residuos comerciales no peligrosos y los residuos industriales. Con la actual capacidad de conversión de residuos en energía de 90 millones de toneladas, esto deja al mercado de la UE con un vacío de aproximadamente 40 millones de toneladas de residuos no reciclables que deben ser tratados de alguna manera.

Peter Kurth, presidente de la FEAD, subraya que «con planes de gestión de residuos adecuados, las instalaciones de valorización energética de residuos son cruciales para tratar de forma segura los residuos no reciclables produciendo electricidad y calor. Se trata de un potencial que de otro modo se perdería».

«Es importante para los mercados de reciclaje de la UE -añade Kurth- que la conversión de residuos en energía se considere un paso esencial en la jerarquía de residuos y siga siendo una parte sostenible de la cadena de gestión de residuos. Instamos encarecidamente a la Comisión Europea a que analice los hechos y evalúe el potencial de esta actividad clave».

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