El presupuesto para 2027 asciende a 57,66 millones de euros, un 0,2% más que el año anterior, e incluye inversiones en infraestructuras de tratamiento, nuevos servicios de recogida municipal y mejoras en el seguimiento ambiental del CTR-Vallès.
El Consorcio para la Gestión de Residuos del Vallès Occidental ha aprobado un presupuesto de 57,66 millones de euros para 2027, un 0,2% más que en el ejercicio anterior. La principal inversión será la ampliación y modernización de la planta de biometanización de Can Barba, en la que se prevé destinar 24 millones de euros durante el próximo año.
Las cuentas reservan 30,63 millones de euros a la prestación de servicios de tratamiento de residuos y 24,33 millones a inversiones. Ambas partidas representan conjuntamente cerca del 95% del presupuesto total, que contempla la modernización del Centro de Tratamiento de Residuos del Vallès Occidental (CTR-Vallès), la ampliación de los servicios de recogida y el impulso de sistemas de recogida selectiva más eficientes.
El presidente del Consorcio, Rafael Güeto, ha señalado que el presupuesto busca combinar la continuidad de los servicios municipales con la transformación de las infraestructuras comarcales. «El presupuesto combina dos prioridades: garantizar los servicios de tratamiento y recogida que necesitan los municipios e impulsar los proyectos que deben modernizar la gestión de los residuos en el Vallès Occidental», ha afirmado.
En cuanto a los ingresos, la principal fuente de financiación será la prestación de servicios, con 32,1 millones de euros. Las subvenciones aportarán otros 24,14 millones, vinculados principalmente a los proyectos de inversión y modernización de las instalaciones.
Can Barba concentrará la principal inversión
La ampliación y mejora de la planta de biometanización de Can Barba concentrará una inversión prevista de 24 millones de euros en 2027. Las obras, ya adjudicadas e iniciadas, cuentan con financiación de la Agència de Residus de Catalunya y tienen como objetivo modernizar la instalación, ampliar su capacidad de tratamiento y mejorar el aprovechamiento de los recursos procedentes de los residuos orgánicos.
El proyecto pretende avanzar hacia un modelo que permita recuperar recursos como energía, nutrientes, agua y materiales. En este contexto, el Consorcio prevé impulsar un futuro centro energético en Can Barba para promover los usos del biometano y el aprovechamiento del digestato resultante del tratamiento de la materia orgánica.
Las obras han obligado a cerrar temporalmente la instalación desde el 1 de octubre de 2026. Durante este periodo, la fracción orgánica recogida en los municipios consorciados se tratará en instalaciones del Área Metropolitana de Barcelona. Para 2027, el Consorcio prevé gestionar allí unas 28.300 toneladas de residuos orgánicos.
El CTR-Vallès prepara su futuro y reforzará el control de olores
El presupuesto también incluye actuaciones para garantizar la continuidad operativa del CTR-Vallès y preparar su próxima etapa de gestión.
Durante 2027 está prevista la licitación de un nuevo contrato de explotación, coincidiendo con la finalización del periodo de continuidad del actual operador. Paralelamente, la Agència de Residus de Catalunya trabaja en un proyecto de ingeniería destinado a definir el futuro de la instalación.
Entre las actuaciones previstas figura la contratación de un nuevo servicio de seguimiento de olores. Este incorporará herramientas técnicas y científicas para identificar y cuantificar las emisiones y analizar su dispersión atmosférica. También se pretende fomentar la participación ciudadana mediante nuevas herramientas para comunicar y seguir las incidencias.
En cuanto a la actividad de tratamiento, el centro prevé procesar unas 152.000 toneladas de fracción resto procedentes de los municipios consorciados, a las que se sumarán residuos de otros territorios. Según las previsiones del Consorcio, este volumen permitirá superar el 80% de la capacidad de tratamiento de la instalación.
Nuevos servicios de recogida en Vacarisses y Rellinars
La ampliación de los servicios supramunicipales será otra de las líneas de actuación para 2027. El Consorcio prevé poner en marcha durante el segundo semestre del año un nuevo servicio de recogida de residuos en Vacarisses y Rellinars, a partir de los encargos de gestión realizados por sus respectivos ayuntamientos. Los presupuestos contemplan 900.000 euros de ingresos vinculados a este servicio.
Asimismo, continuará el Programa de Recogidas de Alta Eficiencia (PRAE), destinado a apoyar a los municipios en la transformación de sus sistemas de recogida. También se mantendrá el acuerdo marco para suministrar materiales y servicios que faciliten la implantación de nuevos modelos municipales.
Otra de las novedades será la puesta en funcionamiento del servicio comarcal integral de recogida y gestión de residuos textiles, adjudicado a la empresa de inserción Treball i Formació.
El Consorcio también prevé consolidar otros servicios de recogida selectiva. El de residuos especiales en pequeñas cantidades da cobertura a 13 municipios, mientras que el de recogida y valorización de aceite doméstico llegará a 19 municipios con la incorporación de Ripollet.
Educación ambiental y gestión de datos
Las cuentas incluyen 70.000 euros para el programa de educación ambiental, que prevé llegar a 12.500 alumnos durante 2027. Entre las actividades contempladas figuran Al nostre centre, Residu Zero y Més enllà de la roba, esta última centrada en el consumo y los residuos textiles.
En colaboración con el Consell Comarcal del Vallès Occidental, el Consorcio continuará desarrollando el programa Petits gestos, grans canvis, con acciones dirigidas a fomentar la prevención de residuos, la reutilización y la correcta separación de las distintas fracciones.
En el ámbito tecnológico, se mantendrá la colaboración con el Consorci Localret para impulsar una plataforma común de datos que facilite la gestión de la tasa justa de residuos municipales. El objetivo es avanzar en la modernización de los sistemas de gestión y administración electrónica.
Por último, el presupuesto contempla la incorporación de dos profesionales al Programa de Recogidas, además de medidas para favorecer el desarrollo profesional de la plantilla.








