El Foro Europeo sobre Economía Circular organizado por ASEGRE y FEAD abordó algunas de las cuestiones más relevantes para el sector, como la normativa europea y española, los mercados de materias primas recuperadas, los traslados de residuos o la necesidad de nuevas plantas de tratamiento.
El Foro Europeo sobre Economía Circular, organizado conjuntamente por la Asociación de Empresas Gestoras de Residuos y Recursos Especiales (ASEGRE) y la Federación Europea de Gestión de Residuos (FEAD), reunió la semana pasada en el Auditorio Mutua Madrileña de Madrid a más de 350 profesionales de instituciones europeas y españolas, empresas, gestores de residuos y expertos.
La futura Ley Europea de Economía Circular, el desarrollo de mercados para las materias primas secundarias, la unidad de mercado en la gestión de residuos en España y las necesidades de inversión centraron los debates de la jornada.
La inauguración contó con Herwart Wilms, presidente de FEAD, y Manuel Roca, presidente de ASEGRE. Wilms destacó el papel que puede desempeñar el reciclaje como uno de los pilares del suministro europeo de materias primas y subrayó que, para aumentar las inversiones y la capacidad del sector, los gestores necesitan una demanda constante y predecible de materiales recuperados. En este sentido, señaló la futura Ley Europea de Economía Circular como una oportunidad para introducir medidas sólidas que impulsen esa demanda.
Por su parte, Roca defendió que la economía circular debe ser ambientalmente ambiciosa, pero también industrialmente viable. Recordó que España no puede funcionar como diecisiete mercados autonómicos de residuos separados y necesita reglas armonizadas que permitan que los residuos lleguen a la instalación de tratamiento más adecuada, aporten seguridad jurídica y creen las condiciones necesarias para que las empresas inviertan.
Materias primas secundarias: sin demanda no hay mercado circular
La primera mesa de debate abordó uno de los principales retos de la futura Ley Europea de Economía Circular: crear una demanda estable para los materiales recuperados, reforzar su utilización por la industria y consolidar el reciclaje como una fuente europea de materias primas.
En ella participaron Aurel Ciobanu-Dordea, director de Economía Circular de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea; Mónica Harting, representante de FEAD, y Santiago Oliver, director de Sostenibilidad, Energía e Innovación de la Unión de Empresas Siderúrgicas (UNESID).
El debate analizó las medidas de demanda, los requisitos de contenido reciclado, la contratación pública y la contribución de los diferentes sectores industriales al aumento de la circularidad. La creación de mercados para materiales reciclados se vinculó también a la competitividad y la autonomía estratégica de Europa, ya que se reduce la dependencia exterior de materias primas y se mantiene mayor valor dentro de la economía europea.
Una red integrada de instalaciones para evitar la fragmentación territorial
El segundo panel se centró en los traslados de residuos entre comunidades autónomas, la trazabilidad y digitalización de los movimientos y la aplicación de los principios de proximidad y autosuficiencia.
En ella participaron Ángel Pablo Montañés, director general de Calidad Ambiental del Gobierno de Canarias; Alberto Morán, consejero técnico de la Subdirección General de Economía Circular del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, y Xabier Caño, representante de ASEGRE.
Varios ponentes defendieron la necesidad de que España funcione como una red integrada de instalaciones especializadas, tal y como marca la ley nacional de residuos. Todo con el objetivo de que cada residuo pueda acceder a la instalación adecuada más próxima y ambientalmente más eficiente, con independencia de las fronteras administrativas.
La mesa también concluyó que la digitalización y una mejor interoperabilidad entre administraciones deben contribuir también a reforzar la trazabilidad y el control sin aumentar innecesariamente las cargas administrativas.
La transición circular necesita inversión y seguridad jurídica
La tercera mesa analizó cómo movilizar los recursos necesarios para desarrollar nuevas infraestructuras, tecnologías y modelos empresariales. En ella participaron Laura Fernández, miembro de la Plataforma de la UE sobre Finanzas Sostenibles; Daniel Montalvo, responsable de Economía Circular e Industria Limpia de la Agencia Europea de Medio Ambiente, y Claudia Mensi, vicepresidenta de FEAD.
El debate abordó las necesidades de inversión identificadas, las condiciones que hacen financiables los proyectos circulares, el marco europeo de finanzas sostenibles y la combinación de financiación pública y privada. Según un reciente informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente, alcanzar los objetivos europeos de economía circular exige movilizar 82.000 millones de euros adicionales al año hasta 2040, un 68% más que los niveles actuales.
A lo largo de la jornada se puso de manifiesto que demanda, mercado e inversión forman parte de un mismo reto. Sin una demanda estable de materias primas secundarias resulta difícil justificar nuevas capacidades industriales; y sin seguridad jurídica, estabilidad regulatoria y acceso a financiación será más complicado acometer las inversiones necesarias para aumentar el reciclaje y la recuperación de recursos.
La clausura corrió a cargo de Luis Palomino, secretario general de ASEGRE, y Paolo Campanella, secretario general de FEAD. Palomino recordó que la gestión de residuos es la pieza esencial para convertir la economía circular en una realidad.








