Las tres compañías se comprometen a revisar el etiquetado y sus comunicaciones digitales para ofrecer información más clara sobre la composición y el reciclaje de sus envases, tras un diálogo con la Comisión Europea y las autoridades nacionales de protección al consumidor.

Coca-Cola, Nestlé y Danone modificarán los mensajes relacionados con el reciclaje que aparecen en sus botellas de plástico para evitar interpretaciones engañosas sobre la composición de los envases y sus características ambientales. El compromiso, alcanzado tras un diálogo con la Comisión Europea y la Red de Cooperación para la Protección de los Consumidores (CPC), busca garantizar que la información facilitada a los consumidores sea clara, precisa y conforme a la legislación europea.
Entre las medidas acordadas figura la sustitución de mensajes como «Soy una botella fabricada con plástico 100 % reciclado» por otros más precisos, como «Esta botella es 100 % reciclada, excepto el tapón y la etiqueta». El objetivo es aclarar a qué componentes del envase se refiere la afirmación y evitar que el consumidor interprete que todas sus partes están fabricadas con material reciclado.
Las compañías también cambiarán expresiones como «Recíclame de nuevo» por «Recíclame». Con esta modificación, pretenden evitar que los mensajes den a entender que la botella ya ha sido reciclada antes de su compra y que puede volver a transformarse en otra botella, una interpretación que podría generar confusión sobre el ciclo de reciclaje del envase.
Revisión del etiquetado y de las comunicaciones digitales
Los compromisos no se limitan a las etiquetas. Las tres empresas deberán asegurarse de que la presentación general de sus envases y sus mensajes comerciales no transmitan una imagen engañosa de los beneficios ambientales inherentes a las botellas de plástico. Para ello, tendrán que prestar atención a la combinación de las declaraciones sobre reciclaje con otros mensajes o símbolos de carácter ambiental.
Asimismo, las campañas de marketing digital publicadas en sus respectivas páginas web y redes sociales deberán ajustarse a los compromisos asumidos. De este modo, las modificaciones abarcarán tanto la información que acompaña físicamente al producto como las comunicaciones que las marcas difunden a través de sus canales digitales.
Coca-Cola y Nestlé, cuyos diálogos con las autoridades concluyeron en junio de 2025 y febrero de 2026, respectivamente, ya han aplicado algunas de las medidas dentro de los plazos establecidos, especialmente las relativas a las declaraciones sobre reciclaje incluidas en sus campañas digitales.
Supervisión por parte de las autoridades
La actuación ha sido coordinada por la Comisión Europea y la red CPC, bajo el liderazgo de la Agencia Sueca del Consumidor y la Autoridad Húngara de Competencia. Tras evaluar los compromisos propuestos por las empresas, las autoridades consideraron que las mejoras planteadas se ajustan a los requisitos de la legislación europea de protección al consumidor.
La siguiente fase corresponderá a las autoridades nacionales, que supervisarán la aplicación de las medidas y podrán adoptar acciones de cumplimiento si las compañías no respetan los compromisos adquiridos. Además, la Comisión Europea y la red CPC podrán iniciar contactos con asociaciones de la industria del embotellado para favorecer que todas las empresas que operan en el mercado único estén sujetas a las mismas reglas.
El procedimiento se inició después de que la Organización Europea de Consumidores (BEUC) emitiera una alerta en noviembre de 2023 sobre las empresas que comercializan botellas de plástico en la Unión Europea.
La iniciativa se enmarca en los esfuerzos europeos para combatir las declaraciones ambientales engañosas o greenwashing. En este contexto, la Directiva sobre el empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica refuerza las normas de protección frente a este tipo de prácticas y subraya la importancia de que las afirmaciones ambientales de las empresas sean claras y verificables.







