El proyecto analiza las barreras y factores que condicionan la implantación de sistemas de reutilización y señala la estandarización, el diseño centrado en el usuario y una regulación clara como elementos clave.

Envases reutilizables
Foto de Alexas_Fotos en Pixabay

Los sistemas de envases reutilizables cuentan con alternativas para numerosos usos, desde vasos retornables hasta botellas de vidrio o recipientes de comida para llevar. Sin embargo, su implantación y uso siguen siendo limitados. Para analizar los obstáculos que dificultan su expansión, un grupo de instituciones alemanas ha desarrollado un “mapa de sistemas” que representa las relaciones entre los distintos factores que intervienen en los sistemas de envases reutilizables.

La herramienta ha sido elaborada en el marco del proyecto de investigación conjunto MEHRCE por el Instituto Wuppertal, la Universidad Leuphana de Lüneburg, la Asociación Alemana de Envases Reutilizables (Mehrwegverband Deutschland) y la Kühne Logistics University (KLU).

El mapa funciona de forma similar a un mapa mental y permite visualizar las principales barreras y factores que favorecen la reutilización en Alemania. Los elementos se agrupan en diferentes áreas temáticas, entre ellas la digitalización, la estandarización, los costes operativos y la logística. Las conexiones entre los distintos ámbitos muestran relaciones de causa y efecto, así como factores de influencia, impulsores y ciclos de retroalimentación.

El objetivo es facilitar una visión global de un sistema caracterizado por la interacción de numerosos agentes y variables. Según los investigadores, esta representación puede servir tanto a empresas como a administraciones para identificar oportunidades de mejora y determinar dónde intervenir para favorecer la expansión de los sistemas reutilizables.

Cuatro factores para ampliar la reutilización

El análisis identifica cuatro aspectos fundamentales para aumentar la utilización de envases reutilizables en Alemania.

El primero es la necesidad de adoptar un enfoque integral, que tenga en cuenta tanto los aspectos técnicos como los sociales. El mapa pretende precisamente reunir los factores que dificultan la adopción de estos sistemas y aquellos que pueden favorecerla.

La estandarización constituye el segundo elemento destacado. Los investigadores señalan la importancia de establecer criterios comunes para cuestiones como el tamaño y el etiquetado de los envases. También consideran relevante disponer de datos estandarizados sobre aspectos como la ubicación de los recipientes, su estado higiénico o la disponibilidad de envases vacíos.

Esta homogeneización podría facilitar la integración de nuevos productos en sistemas de reutilización ya existentes. El proyecto pone como ejemplo un tarro de yogur que pueda devolverse en cualquier supermercado, independientemente de dónde se haya adquirido.

El tercer factor es el diseño de los envases y de los procesos desde la perspectiva del usuario. Los investigadores consideran que aspectos aparentemente sencillos pueden determinar la facilidad de uso y, por tanto, la aceptación de estos sistemas. Entre los ejemplos citados figura el diseño de un tarro para productos untables que facilite extraer su contenido y posteriormente limpiarlo.

A ello se suma la necesidad de un etiquetado y una comunicación claros, que permitan tanto a fabricantes como a consumidores comprender cómo utilizar, devolver y gestionar los envases reutilizables.

Por último, el estudio señala la importancia de contar con un marco regulatorio claro. Entre las posibles medidas se incluyen objetivos vinculantes establecidos por las administraciones y normas destinadas a reducir los residuos de envases. La estandarización de determinados elementos, como los tamaños de los envases, puede contribuir también a alcanzar objetivos obligatorios de prevención de residuos.

Una visión conjunta del sistema

La principal aportación de la herramienta es reunir en una misma representación factores que habitualmente se analizan por separado. La reutilización depende no solo del diseño del envase, sino también de cuestiones como la logística de retorno, los costes, la disponibilidad de infraestructuras, la digitalización, la regulación y el comportamiento de los consumidores.

En este sentido, el mapa pretende proporcionar una base común para empresas, administraciones, investigadores y otros agentes de la cadena de reutilización, y facilitar la identificación de puntos de intervención que permitan ampliar estos sistemas.

El trabajo forma parte de MEHRCE, una comunidad de innovación dirigida por el Instituto Wuppertal y la Asociación Alemana de Envases Reutilizables, que reúne a más de 200 organizaciones y agentes vinculados al sector de la reutilización, entre ellos operadores de sistemas reutilizables, fabricantes, distribuidores, instituciones de investigación, administraciones locales y organizaciones no gubernamentales.

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