Un informe del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea recomienda la definición de una quinta categoría de baterías para medios ligeros como bicicletas o patinetes eléctricos, y la creación de un canal de devolución específico que incluya a las tiendas de deportes y otros distribuidores. También propone definir objetivos de recogida basados en los residuos disponibles, y no en los productos comercializados.

Una categoría específica para baterías de vehículos eléctricos ligeros
Patinetes eléctricos. Foto: Christian Bueltemann en Pixabay

Un estudio publicado recientemente por el Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión Europea evalúa la mejor manera de identificar una quinta categoría adicional de baterías -las utilizadas para los medios de transporte ligeros (MTL), como las bicicletas eléctricas y otros productos similares- que garantice su adecuada recogida y reciclaje.

La actual Directiva sobre baterías de 2006 identifica tres categorías de baterías. Una cuarta -para las baterías de los vehículos eléctricos (VE)- ya está incluida en la propuesta legislativa de diciembre de 2020 que están debatiendo los colegisladores europeos.

Para apoyar este proceso legislativo en curso, un nuevo informe del CCI explora la actualización de las normas de recogida (por ejemplo, la definición de la quinta categoría adicional, los objetivos de recogida alternativos para los Estados miembros) para garantizar la recogida eficiente, segura y justa de los residuos de baterías de los MTL.

Esto es especialmente relevante dada la creciente discrepancia entre el gran número de nuevos productos que se comercializan y el volumen de residuos que se dispone mucho más tarde, debido a la mayor vida útil de las baterías de las bicicletas eléctricas (normalmente 9 años), en comparación con los 3 años que se suponen en la actual definición del objetivo de recogida.

La principal conclusión del estudio subraya la necesidad de un objetivo alternativo para compensar esta discrepancia que lleva a desajustes entre el objetivo de recogida y el volumen disponible como residuo a lo largo del tiempo.

Por qué una nueva categoría de baterías

En este momento, debido al desarrollo técnico y a la reducción de costes de las cada vez más versátiles baterías de litio, no se sabe con certeza cuántas nuevas aplicaciones de medios de transporte ligeros aparecerán en el mercado en los próximos años.

Dado que se espera un volumen potencialmente importante de residuos en el futuro, esto podría afectar a las fases de recogida y reciclaje de estas baterías. Además, con una mayor densidad energética y paquetes de baterías más grandes en comparación con las baterías portátiles, la seguridad en la manipulación y la recogida requiere una atención específica.

Con la quinta categoría MTL de baterías definida por el CCI, un canal de devolución específico que incluya a las tiendas de deportes y a los distribuidores de bicicletas y patinetes tendría beneficios medioambientales.

Además, el estudio sugiere que otros requisitos no relacionados con la recogida, como la sostenibilidad, la información y la refabricación, así como la seguridad durante la recogida y la manipulación, podrían adaptarse a las características específicas de las baterías de vehículos ligeros.

Objetivos basados en las cantidades disponibles para la recogida

El informe del CCI explora la aplicación del método «Disponible para la recogida» (AfC, por sus siglas en inglés), una alternativa a la metodología actual que establece objetivos de índice de recogida basados en las cantidades que quedan disponibles como residuos.

La principal recomendación es, por tanto, una modernización de la base de los objetivos, convirtiendo el objetivo basado en la comercialización de la propuesta legislativa -que tiene en cuenta las ventas de los tres años anteriores- en un objetivo basado en la disponibilidad para la recogida, en previsión de los futuros volúmenes de residuos, muy inciertos, tanto para las baterías portátiles como para las de litio.

Cuanto más dinámico sea el mercado futuro de las baterías portátiles y de MTL, más razones habrá para considerar los objetivos basados en la disponibilidad para la recogida, que reflejan mejor los volúmenes reales de residuos de baterías.

El informe del CCI considera factible el desarrollo de una metodología común basada en la disponibilidad para la recogida, que además reflejaría con mayor precisión los volúmenes de residuos en la UE y por Estado miembro, basándose en el desarrollo específico de sus mercados nacionales.

La adopción de este enfoque alternativo permitiría tener objetivos de recogida ya en 2025 en lugar de en 2030 y sería más «constante» en comparación con el original basado en la comercialización.

 

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