El nuevo decreto ley fija un incremento progresivo de los tipos impositivos para reforzar la fiscalidad ambiental como herramienta para incentivar una gestión más sostenible de los residuos.

Cataluña ha aprobado una actualización de los tipos impositivos del impuesto sobre el depósito de residuos en vertederos, así como sobre la incineración y coincineración, que entró en vigor ayer, 26 de marzo. La medida se enmarca en el Decreto ley 3/2026, de 24 de marzo, que establece un calendario de incrementos progresivos hasta el año 2031.
Esta actualización se sustenta en la Ley 7/2022 de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, que fija los tipos impositivos estatales y permite a las comunidades autónomas incrementarlos en función de sus políticas ambientales y de gestión de residuos.
El nuevo decreto introduce una senda de crecimiento anual de los tipos aplicables durante el periodo 2026-2031, con el objetivo de reforzar los instrumentos fiscales orientados a la prevención, valorización y reducción del vertido de residuos. La medida afecta tanto al depósito en vertederos controlados como a las operaciones de incineración y coincineración.
Según la normativa publicada el pasado miércoles, 25 de marzo, los nuevos tipos impositivos serán de aplicación desde la entrada en vigor del decreto, si bien su evolución concreta queda detallada en una tabla anexa que establece los valores correspondientes a cada ejercicio.
Con esta revisión, la Generalitat avanza en el uso de la fiscalidad ambiental como herramienta para incentivar una gestión más sostenible de los residuos, en línea con los objetivos de economía circular y reducción del impacto ambiental.







