La asociación advierte de que la aplicación del régimen EU ETS podría elevar el coste del tratamiento hasta 114,5 euros por tonelada en 2040 y reclama al Gobierno español que defienda esta exclusión en la negociación europea.

Planta de valorización energética de residuos
Planta de valorización energética de residuos. Foto: Pixabay

La Asociación de Empresas de Valorización Energética de Residuos Urbanos (Aeversu) ha pedido que la valorización energética de residuos municipales quede excluida del régimen europeo de comercio de derechos de emisión (EU ETS). La entidad considera que la medida prevista en la revisión del sistema podría encarecer el tratamiento de la fracción no reciclable de los residuos y dificultar el cumplimiento de los objetivos europeos de reciclaje y reducción del vertido.

En un comunicado difundido con motivo del Día Mundial del Ahorro Energético, que se celebra el 21 de octubre, la asociación también ha reclamado al Gobierno español que mantenga respalde esta postura en Europa durante la tramitación de la nueva normativa.

La propuesta de revisión del EU ETS contempla incorporar la incineración y coincineración de residuos no peligrosos al sistema a partir de 2031, con una aplicación progresiva de las obligaciones de entrega de derechos de emisión hasta alcanzar el 100% en 2034.

Según las estimaciones económicas de Aeversu, con un precio del carbono de 175 euros por tonelada de CO₂ en 2035, el coste asociado al sistema alcanzaría los 87,5 euros por tonelada de residuo tratado. Para 2040, con un precio de 229 euros por tonelada de CO₂, la asociación calcula que el sobrecoste ascendería a 114,5 euros por tonelada, con un impacto anual aproximado de 274 millones de euros.

La entidad advierte de que este coste podría trasladarse a los ciudadanos mediante un incremento de las tasas de residuos o a través de un mayor gasto público en los contratos de tratamiento.

Aeversu sostiene que aplicar un coste de carbono al final del proceso de gestión no modifica la composición de los residuos ni actúa directamente sobre el origen de las emisiones fósiles. En este sentido, su presidente, Joaquín Pérez Viota, afirma que «si Europa quiere reducir el carbono fósil, debe actuar allí donde todavía se puede modificar el problema: en el diseño de los productos, los materiales y su puesta en el mercado. Gravar el residuo cuando ya ha llegado a la planta no cambia su composición».

El papel de la valorización energética frente al vertido

La asociación defiende que la valorización energética debe desempeñar un papel complementario a la prevención, la reutilización y el reciclaje, al permitir tratar los residuos que no pueden recuperarse mediante esas vías y reducir su envío a vertedero.

Para respaldar su posición, Aeversu cita estimaciones de emisiones de 772 kilogramos de CO₂ equivalente por tonelada de residuos depositada en vertedero, frente a 224 kilogramos por tonelada tratada mediante valorización energética. De acuerdo con estas cifras, las emisiones asociadas al vertido serían aproximadamente un 245% superiores, aunque la entidad señala que el resultado puede variar según las hipótesis utilizadas.

A partir de estos datos, Aeversu advierte de que encarecer la valorización energética podría reducir el incentivo para desviar residuos de los vertederos. Considera que este efecto sería especialmente relevante en España, donde, según la asociación, todavía es necesario avanzar en la reducción del vertido y en el cumplimiento de los objetivos europeos de reciclaje.

Diferencias entre países

Aeversu también señala que la aplicación del EU ETS tendría efectos distintos según el Estado miembro, debido a las diferencias en los niveles de vertido, las infraestructuras disponibles, las redes de calor y las posibilidades de captura y almacenamiento de CO₂.

Por ello, reclama que la regulación tenga en cuenta la situación de partida de cada territorio y que la señal económica se dirija al origen del carbono fósil, en lugar de aplicarse al tratamiento final de los residuos.

«Nuestra posición es clara: la prioridad debe ser excluir la valorización energética del EU ETS y dirigir la señal económica hacia el origen del carbono fósil», concluye Pérez Viota. El presidente de la asociación añade que, a su juicio, introducir este coste sin considerar la situación española podría dificultar el cumplimiento de los objetivos europeos de reciclaje y reducción del vertido.

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