Un informe de la organización señala que la normativa vigente y los incentivos económicos limitan el traslado de residuos hacia vertederos y apuntan a un refuerzo del reciclaje.

Incineración a alta temperatura para eliminar PFAS
Horno de incineración de residuos. Foto: RESIDUOS PROFESIONAL

La inclusión de la incineración de residuos en el sistema europeo de comercio de emisiones (EU ETS) no provocaría un aumento significativo del vertido en Europa, según un informe elaborado para la red ambiental Zero Waste Europe. El estudio analiza el posible impacto de esta medida en los flujos de residuos y concluye que los cambios en los costes no serían suficientes para alterar de forma sustancial los sistemas actuales de gestión.

El documento examina la hipótesis de que el encarecimiento de la incineración —derivado de su incorporación al mercado de carbono— podría desviar residuos hacia los vertederos. Sin embargo, sostiene que este efecto sería limitado debido al marco regulatorio existente, que incluye restricciones al vertido, impuestos específicos y obligaciones de pretratamiento.

En varios Estados miembros, como Bélgica, Alemania o Suecia, el vertido de residuos municipales ya se sitúa por debajo del 5%, lo que, según el informe, deja escaso margen para un posible desvío adicional. A ello se suman factores estructurales, como la existencia de contratos a largo plazo y las infraestructuras disponibles, que condicionan las decisiones de gestión más allá de las variaciones de precios a corto plazo.

Desde el punto de vista económico, el análisis indica que, en la mayoría de los casos, el vertido continúa siendo una opción menos competitiva que otras alternativas, incluso considerando el posible incremento de costes asociado a la incineración. Los impuestos al vertido y los requisitos regulatorios refuerzan esta tendencia, favoreciendo tratamientos considerados superiores en la jerarquía de residuos.

En este contexto, el informe apunta a que el encarecimiento de determinados flujos de residuos —especialmente los de origen fósil, como los plásticos— podría incentivar mejoras en la separación y el reciclaje, en lugar de fomentar su eliminación. No obstante, identifica riesgos puntuales en países donde los costes de vertido son bajos o la aplicación de la normativa es más limitada.

El estudio también subraya el impacto climático del vertido, al recordar que los vertederos siguen siendo una fuente relevante de emisiones de metano. Por ello, destaca la importancia de mantener y reforzar la aplicación de la legislación europea en materia de residuos.

A partir de estos resultados, la organización plantea una serie de medidas orientadas a reducir los riesgos asociados al vertido, como el refuerzo del cumplimiento de la Directiva de vertederos, el mantenimiento o incremento de los impuestos aplicables y el impulso de políticas destinadas a reducir los residuos y aumentar las tasas de reciclaje.

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