Un informe del Instituto Wuppertal destaca el papel de la digitalización y los ecosistemas de información para optimizar el reciclaje y la gestión de recursos.
La transición hacia una economía circular efectiva depende cada vez más de un recurso intangible pero esencial: los datos. Así lo señala un nuevo informe del Wuppertal Institute, que subraya la necesidad de contar con infraestructuras digitales robustas para mejorar la gestión de residuos, el reciclaje y el uso eficiente de los recursos.
El documento destaca que prolongar la vida útil de productos —mediante su reutilización, reparación y reciclaje— requiere acceso a información fiable a lo largo de toda la cadena de valor. Sin estos datos, advierten los expertos, resulta difícil implementar y escalar modelos circulares en la práctica.
Digitalización y datos para cerrar el ciclo de los materiales
Según el informe, la digitalización se posiciona como un elemento clave para avanzar hacia sistemas de producción y consumo más sostenibles. Tecnologías como la inteligencia artificial permiten optimizar procesos industriales, mejorar la clasificación de residuos y facilitar la recuperación de materiales.
En este contexto, el concepto de Circular Economy Information Ecosystem (CEIS) emerge como un marco central. Este ecosistema engloba las tecnologías, infraestructuras y actores necesarios para posibilitar una economía circular basada en datos, incluyendo estándares comunes y mecanismos de coordinación.
La correcta integración entre flujos físicos de materiales y flujos digitales de información es, según los autores, una condición imprescindible para lograr sistemas de reciclaje más eficientes y trazables.
Nuevas oportunidades para la industria
El desarrollo de un ecosistema CEIS funcional abre nuevas oportunidades tanto para el sector empresarial como para las administraciones públicas. Entre las prioridades identificadas se encuentran la creación de aplicaciones prácticas a lo largo de toda la cadena de valor, el desarrollo de ecosistemas de datos sectoriales y la mejora de la coordinación entre iniciativas existentes.
Asimismo, el informe apunta a la necesidad de reforzar las capacidades digitales en empresas y organismos públicos, así como avanzar en estándares internacionales que permitan el intercambio de información de forma interoperable.
El pasaporte digital de producto, pieza clave
Otro de los elementos destacados es el pasaporte digital de producto, que se implantará en el marco de la normativa europea de ecodiseño. Este instrumento proporcionará información detallada sobre los materiales, la reparabilidad y el impacto ambiental de los productos, facilitando su reciclaje y reutilización.
En conjunto, el informe concluye que el desarrollo de infraestructuras de datos interoperables y descentralizadas será determinante para consolidar modelos de economía circular, mejorar la gestión de residuos y reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro en un contexto global cada vez más complejo.








