Save pagePDF pageEmail pagePrint page

 

Ensayos en laboratorio demuestran que una cepa de ‘Pleurotus ostreatus’, un hongo muy apreciado en la gastronomía, es eficiente en la biodegradación de colillas, residuos que tardan hasta diez años en descomponerse.

Un hongo comestible puede biodegradar colillas de cigarrillos
‘Pleurotus ostreatus’, conocido como champiñón ostra o pleuroto en forma de ostra

En el mundo se generan cerca de 5,6 billones de colillas cada año, unos residuos que representan un riesgo toxicológico para el medio ambiente tanto por su composición como por la cantidad de sustancias químicas que retiene el filtro y parte del tabaco cuando este entra en combustión..

Jeimmy Roxana Peña, magíster en Ciencias – Química de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), afirma que “de este proceso se generan alrededor de 4.000 compuestos, de los cuales al menos 50 son carcinogénicos, como nitratos, cianuro de hidrógeno, amonio, acetaldehído, formaldehído, benceno, fenoles, piridinas y monóxido de carbono”.

Gracias a su investigación, ahora se sabe que es posible realizar un tratamiento sostenible para estos residuos, pues por las acciones del hongo Pleurotus ostreatus se pueden transformar sustancias químicas en sustancias benéficas para el hongo.

Pleurotus ostreatus, conocido como champiñón ostra o pleuroto en forma de ostra, es una especie de hongo basidiomiceto del orden Agaricales. Se distribuye en gran parte de las zonas templadas y es comestible, pues es una fuente de selenio, esencial en el metabolismo humano, que además tiene efecto antioxidante y protege contra algunos tipos de cáncer.

Estos hongos son protagonistas de la micorremediación, una forma de recuperación medioambiental que usa microorganismos (biorremediación) para degradar o retener los contaminantes en el ambiente, estimulando la actividad enzimática y microbiana para reducir toxinas. Por eso algunas cepas dan buenos resultados para degradar gases neurotóxicos como el sarín, clasificado como “arma de destrucción masiva”.

Un hongo biodegradador

La investigación se hizo con colillas de cigarrillo recolectadas en el Departamento de Química de la U.N. Luego se estudiaron los compuestos químicos como la cantidad de carbono y nitrógeno, para validar si se podían utilizar como medio para cultivar el hongo. Después de varios ensayos los residuos se esterilizaron durante dos horas para erradicar bacterias.

“Se obtuvo un buen crecimiento de los hongos. Logramos determinar que estos pueden degradar gran parte de la colilla. A partir de ahí analizamos las sustancias químicas presentes en ese medio, en el vitelio del hongo, que son las “raíces”, y en su cuerpo, para identificar qué sustancia estaba transformando y qué tanto incorporaba en su cuerpo”, comenta Peña.

Por ejemplo se encontraron bajos niveles de plomo, entre los límites de toxicidad permitidos para un alimento, ya que este es uno de los metales pesados más contaminantes y que está presente en las colillas.

La aplicación de los procesos de biorremediación sobre residuos contaminantes como las colillas de cigarrillo es un método viable ya que representa costos de aplicación menos elevados que los convencionales como la incineración y la extracción con solventes.

“Los hongos tienen la ventaja de poseer un poderoso pool enzimático que degrada, biotransforma y mineraliza los compuestos químicos asociados con las colillas de cigarrillo”, concluye la investigadora.

Fuente:
Dicyt

 

Deje una respuesta

Queremos saber si no eres un bot *