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Tras varios años de estancamiento, las previsiones del AMB para este año son superar las 500.000 toneladas de residuos recogidos de forma separada, un 13% más que en 2017.

Crece la recogida selectiva de residuos en el área metropolitana de Barcelona
Ecopoarc 4. Planta de tratamiento integral de residuos del Área Metropolitana de Barcelona. Foto Robert Ramos / AMB

Por primera vez desde el inicio de la década, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) rompe el estancamiento de la recogida selectiva de residuos en el territorio metropolitano y se prevé terminar este 2018 con una tasa por encima del 35%, gracias al cambio de modelo de varios municipios. La cantidad de residuos recogidos que han sido separados correctamente superará las 500.000 toneladas este año, un 13% más que el anterior. En contrapartida, un 70% de los municipios aún están muy por debajo de las directrices de la Unión Europea, que obliga a un 50% de reciclaje de residuos en el año 2020.

La entidad presentó la semana pasada la previsión de los datos de recogida selectiva en los municipios de la metrópolis para el año 2018. De forma general, se prevé pasar del estancamiento que se encuentra en torno al 33% registrado desde inicios de la década, a superar el nivel del 35% , en una tendencia de crecimiento que se espera que siga en 2019 con la continuación del desarrollo de sistemas de recogida individualizada en más municipios.

Estas mejoras suponen los primeros frutos de la estrategia puesta en marcha por el gobierno metropolitano, que tiene como objetivos reducir la generación de residuos, clasificar correctamente cada fracción para dar el tratamiento adecuado a cada material y extraer el máximo de recursos y de energía a partir de los residuos.

Según Eloi Badia, vicepresidente de Medio Ambiente de la AMB, el cambio de modelo de recogida, basado en una mayor individualización del mismo, funciona. “Pocos meses después de poner en marcha la línea de ayudas de 4 millones de euros a los ayuntamientos para proyectos de mejora de la recogida selectiva, empezamos a ver resultados claros”.

Crecen todas las fracciones

Dentro del aumento generalizado de la recogida selectiva en todas las fracciones, son las de papel/cartón (con un 40%) y materia orgánica (33%) las que han experimentado un mayor crecimiento. En cuanto a los envases ligeros y el vidrio , el aumento ha sido más moderado, y actualmente se sitúan en un 30% y un 58%, respectivamente.

El aumento de recogida de materia orgánica es un hecho especialmente positivo, ya que cuando esta es depositada de manera errónea en el contenedor de resto no sirve para ser transformada en compost y metano para obtener energía. Además, la materia orgánica mal clasificada en origen supone un problema ambiental, aparte de que se encarece bastante el tratamiento.

En el conjunto del Área Metropolitana de Barcelona -como en el resto de Cataluña- la generación de residuos sigue en tendencia creciente sin interrupción desde el año 2013 . Sin embargo, este 2018, por segundo año consecutivo, se ha reducido el incremento de la fracción resto y, por primera vez desde el 2010, el crecimiento de la recogida selectiva supera el de la fracción resto. Así, la cantidad de recogida selectiva se incrementará en más de 50.000 toneladas respecto 2017 y superará las 500.000 toneladas en 2018, lo que representa un 13% más de materiales reciclados que el año anterior.

Sin embargo, durante este 2018, cada habitante habrá producido más de 450 kg de desechos. Badia manifestó que”es urgente la aprobación de una nueva ley catalana de residuos que incorpore criterios de prevención y eficiencia en el uso de los recursos“.

Individualizar la recogida

El aumento de la recogida selectiva se ve impulsado por una serie de municipios que crecen más que la media. Estos municipios se han sumado a la estrategia de la AMB, y han adoptado sistemas que individualizan la recogida como la recogida puerta a puerta y los circuitos de recogida comercial. Así, los municipios de Torrelles de Llobregat , Molins de Rei , Castellbisbal, Castelldefels, Sant Just Desvern y Montgat han experimentado aumentos atribuibles a estos cambios de modelo.

También cabe destacar el caso del barrio de Sarrià, en Barcelona, que después de apostar por el sistema puerta a puerta, ha aumentado del 19% al 55% su índice de recogida selectiva.

En vista de los resultados presentados, a finales del 2018 ya habrá 6 municipios metropolitanos que superen los objetivos marcados para el año 2020.

Estos municipios, con unas cifras de recogida superiores a la media metropolitana, también tienen que hacer frente a unos importes de la tasa metropolitana de tratamiento de residuos (TMTR) más reducidos.

En los municipios que tienen mejores niveles de recogida selectiva (como Torrelles de Llobregat ), cada hogar puede llegar a pagar entre 20 y 30 euros anuales , mientras que los que tienen peores niveles (como Cervelló ) se superan los 60 euros por hogar . Así pues, una mejor recogida selectiva no implica sólo una menor presión sobre el medio ambiente, sino un ahorro importante para la ciudadanía y los ayuntamientos.

Según Badia ,”el cambio de tendencia apenas ha comenzado. El reto de la AMB en los próximos años es extender este nuevo modelo a toda la metrópolis. Algunos municipios, sobre todo los más grandes, todavía tienen mucho trabajo pendiente para mejorar su recogida, y nos estamos quedando sin tiempo, no queremos llegar al punto de recibir sanciones por parte de Europa. Estos municipios, que deben ser conscientes del esfuerzo que deben hacer, tendrán todo el apoyo de la AMB para mejorar sus resultados”.

Según el sistema de incentivos creado por la AMB, el ahorro que esta obtenga en el tratamiento de residuos gracias a unos buenos resultados de recogida será transferido a los mismos municipios, para que puedan continuar aplicando mejoras. La AMB calcula que el cumplimiento de los objetivos europeos ahora permitiría reducir en 15 millones de euros los costes actuales de tratamiento de residuos, que se sitúan en 140 millones anuales. En caso contrario, el coste del tratamiento podría llegar a aumentar en 45 millones de euros hasta 2025.

 

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